Conoce más al Señor
¿Qué significa confiar en Dios en un mundo donde la confianza parece agotada?
Vivimos rodeados de información que se presenta como verdad, pero no siempre lo es. Noticias falsas, contenidos generados por inteligencia artificial y relatos cuidadosamente editados han erosionado nuestra capacidad de confiar. A esto se suma el descrédito de instituciones y liderazgos que, durante años, prometieron seguridad y terminaron decepcionando. No es extraño que hoy la confianza sea tan frágil.
Por eso, cuando escuchamos la invitación a "confiar en Dios", algo dentro de nosotros duda. No porque Dios haya cambiado, sino porque nosotros aprendimos a protegernos. La desconfianza se convirtió en un mecanismo de defensa.
La Escritura no ignora este comentario. La Biblia nunca describe la confianza como algo ingenuo ni automático. La presenta como una postura profunda del corazón que se forma con el tiempo. Confiar no es cerrar los ojos; es abrirlos. No es negar las heridas, sino permitir que el carácter de Dios sea más fuerte que ellas.
La confianza no comienza en la intensidad de nuestra fe, sino en la claridad de nuestra visión. No nace cuando nos esforzamos por creer más, sino cuando contemplamos mejor quién es Dios.
De hecho, eso es lo que sucede en Éxodo 34. Cuando el Señor se revela a Moisés, no comienza con demostraciones de poder ni con exigencias morales. Se da a conocer por su nombre y, en su nombre, revela su carácter:
"El Señor, el Señor, Dios clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor y fidelidad" (versículo 6).
Aquí hay una verdad que transforma: Dios desea ser conocido antes que obedecido, contemplado antes que temido, confiado antes que comprendido.
" Luego el Señor pasó delante de Moisés y respondió: ¡EL SEÑOR! ¡EL SEÑOR! ¡Dios misericordioso y clemente! ¡Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad! ¡Es misericordioso por mil generaciones! ¡Perdona la maldad, la rebelión y el pecado, pero de ningún modo declara inocente al malvado! ¡Castiga la maldad de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación! " (Éxodo 34:6-7).
Comentarios
Publicar un comentario