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Mostrando las entradas de octubre, 2025

Los dones según el libro de Romanos

  Todos recordamos los cumpleaños y las celebraciones familiares en las que se intercambian regalos y se hacen fiestas. El papel de regalo se rompe y se lanza por todas partes, la alegría llena el ambiente de júbilo y, tan pronto como aparece la ilusión, el regalo se deja a un lado para abrir el siguiente. Cuando no queda ningún regalo por abrir, hay una pila de nuevas posesiones para disfrutar.   No es raro que algunos de estos regalos no se utilicen y queden en un armario desaprovechados y sin valor. Si la persona que entregó ese regalo supiera que dejaron su obsequio en el olvido, a pesar del gasto y la inversión que representó para ella, podría gritar: " ¡Por favor, usa mi regalo!"  ¿ Será que Dios, nuestro Padre celestial, se siente de la misma manera con los regalos espirituales que nos ha dado a nosotros, sus hijos? Al principio, arrancamos el papel de regalo en nuestra salvación, nos emocionamos, miramos el don y, con el tiempo, nos distraemos con otros dones y de...

¿Cuál es tu don?

    ¿Cómo sabes que dones te ha dado tu Padre celestial? Esta pregunta esencial puede responderse observando tus talentos naturales. Un músico sabe que tiene el don de la música. Los atletas y los deportistas saben que tienen agilidad, coordinación y fortaleza para afrontar el esfuerzo físico y aprovecharlo con el fin de ganar una competencia o un evento deportivo. Descubrimos nuestros dones espirituales de manera similar.   Puede que te sientas atraído e inspirado por personas que ejercen su don en público y eso te impulsa a hacer lo mismo. Entonces, lo intentas y es efectivo y causa un impacto en los demás. También hay otras ocasiones en las que está realmente claro que no puedes operar eficazmente dentro de un determinado don o zona de influencia. Cuando disfrutas al hacer algo que no supone ningún esfuerzo, esa actividad que tanto te gusta hacer suele ser una indicación de que Dios te ha bendecido con el don de poder ejecutarla.  Pablo escribe que Cristo nos ha d...

Los dones reunidos

  Una de las experiencias más poderosas que alguien puede presenciar en tiempo real es ver una orquesta en vivo. Al observar a los músicos virtuosos en acción, te maravillas con su genialidad pero no pensamos en sus inicios, en el proceso que tuvieron que atravesar. Sin duda, ellos cometían errores, ensayaban escalas y aprendían su oficio en privado.   Cuando llegaron a ser expertos y se sentaron con otros cincuenta que tocaban diferentes instrumentos y distintas secciones, todo encajaba, cada uno haciendo lo que debía, produciendo un sonido electrizante y cautivador. El director de orquesta, guiándolos a través de la partitura y creando orden a partir de un posible caos, especialmente cuando la mayoría de las secciones de una orquesta se consideran superiores a las demás secciones instrumentales. Por ejemplo, las cuerdas se consideran superiores a la sección de metales, y los metales, superiores a la persecución. Esto genera una especie de jerarquía y el trabajo de director e...

Los dones

   En la vida, a menudo nos vemos obligados a hacer distinciones y a elegir entre dos cosas: tiene que ser esto o aquello, en lugar de ambos. ¿Coca-cola o Pepsi? ¿Ver una película o ir al teatro? ¿Burger KIng o McDonald,s? Cuando se trata de los dones espirituales, a veces vemos que la gente hace una distinción entre tener un gran carisma o un gran carácter, sin embargo en este caso, podemos elegir ambos.  La Escritura nos exhorta continuamente a crecer en los dones del Espíritu y, al hacerlo, reflejar el carácter de Cristo, que por naturaleza es carismático. Necesitamos dones y piedad. En pocas palabras, los dones determinan a la iglesia, pero la piedad determina a quienes poseen dichos dones. Precisamente porque provienen de la gracia divina, no debe existir arrogancia, ostentación o superioridad. Porque Dios nos ha concedido por gracia los dones, debemos vivir honrando a ese Dios lleno de gracia. Cualquier logro que se consiga a través de estos dones evidencia más de l...

Los diferentes dones

   Ahora, más que nunca, tenemos numerosas opciones de diversión en diferentes áreas. Las plataformas de streaming nos dejan escoger entre cientos de películas y programas. Los eventos, los conciertos y las funciones nos permiten elegir entre un sin fin de entradas y exclusividad. No podemos negarlo, nos encanta la variedad.   Del mismo modo, cuando consideramos a Dios, podemos apreciar una increíble variedad en su creación. No sólo en los animales y las cosas que ha creado, sino en la humanidad creada por él. Hay abundancia de diversidad y diferencia en el reino de Dios. Él ha concedido diversos dones a sus hijos. Sin embargo, en medio de tal diferencia, existe algo que permanece constante y une todas las demás, Jesucristo. Él es la razón por la cual se nos ha concedido diversos dones que son herramientas para darlo a conocer a un mundo que lo necesita con urgencia.  Dios es generoso al concedernos estos dones y él anhela que los busquemos de todo corazón y a plenit...

Paz en medio de la tempestad

   Las tormentas, con su estruendo y caos, crean un gran temor en muchas personas. Si una tormenta en tierra firme es aterradora, es infinitamente peor en el agua, ya sea en un río, un lago o incluso el mar. Las olas levantan la embarcación, crean inestabilidad y el riesgo de un desenlace trágico es muy alto.  Este tipo de eventos suelen ser comparados con las circunstancias díficiles de la vida, y tienen mucho sentido. Generalmente queremos que todo sea estable y seguro, nadie quiere inseguridad, nadie quiere que las situaciones díficiles sean como fuertes vientos que nos tiran al suelo. Pero si bien es cierto que todo marinero se enfrentará a tormentas en su viaje, también es cierto que todo creyente tendrá que enfrentarse a varias luchas. Sin embargo, debemos de recordar algo: ¡Cristo está de nuestro lado!  El pasaje de hoy trata de un evento en el que Jesús envía a sus discípulos a cruzar el Mar de Galilea en dirección a Capernaum. El Mar de Galilea debe su nombr...

El Dios proveedor

    De todos los increíbles milagros que Dios realizó a lo largo de todo el Antiguo Testamento, los que tuvieron lugar durante el Éxodo son los más llamativos, por todo el significado espiritual que conllevan. Desde las diez plagas enviadas a Egipto, la asombrosa apertura del Mar Rojo, hasta la provisión milagrosa del maná que alimentó al pueblo de Israel durante su peregrinación de cuarenta años en el desierto.   Estos eventos evidenciaban que Dios no solo buscaba liberar a su pueblo de la esclavitud, sino que también era un proveedor incesante para sus necesidades.   En otras palabras, es el Dios que salva y cuida, y no hay nadie como él. En el Nuevo Testamento, encontramos a Jesús cumpliendo exactamente esta función, y el episodio de la multiplicación de los panes y los peces es un ejemplo de esto.  La obra de Jesús se extendía más allá de los milagros físicos; su ministerio estaba profundamente arraigado en la enseñanza y la predicación. A través de sus pala...

El fin de años de sufrimiento

   Había en Jerusalén un estanque llamado Betesda. En los alrededores de este estanque, había muchos enfermos, entre ellos: paralíticos, ciegos, y otros más, porque creían que, en algún momento, un ángel agitaría las aguas, y la primera persona que entrara en dichas aguas agitadas quedaría sano de cualquier enfermedad. Esta promesa de sanidad atraía a personas innumerables personas desesperadas por un milagro, cada una soñando con ser la próxima.   Entre ellos había un hombre que llevaba treinta y ocho años paralítico. Habían sido casi cuatro décadas de sufrimiento y aflicción sin poder desplazarse con facilidad, dependiendo de la ayuda de otras personas. Este hombre enfrentaba una lucha con la soledad y la desesperación.  No cabe duda que esta es una de las situaciones más difíciles a las que puede enfrentarse cualquier persona. Todo el mundo sueña con el futuro lleno de logros y es muy difícil seguir adelante cuando ese sueño se ve truncado. Pero ahí estaba ese hom...

Una sola palabra y todo se resuelve

    El primer capítulo del libro de Génesis es una narrativa poderosa y poética que describe cómo Dios, con su palabra creó todo. En cada "hágase la luz" citado en el texto, el autor está mostrando cuán incomparable y poderoso es el Señor. Al contemplar la vastedad de los cielos, con sus incontables estrellas y galaxias, no podemos evitar maravillarnos ante la idea de que todo fue creado por una sola palabra. El "hágase" de Dios trajo todo a la existencia.    Sin embargo, a menudo nos encontramos con una gran incoherencia en nuestra relación con Dios: nos asombramos ante la magnitud de su poder, pero dudamos de su capacidad para intervenir y ayudarnos en nuestras necesidades. Gracias a Dios, tenemos la Escritura, que además de ser la fuente inagotable de sabiduría, es la que nos revela la voluntad de Dios. A medida que leemos y escudriñamos la Biblia, nuestra fe se fortalece al ver cómo Dios actúo en el pasado de manera milagrosa y compasiva en favor de todos aquell...

Una gran transformación

   En la vida, solemos trazar planes con la esperanza de que todo transcurra como lo hemos imaginado. La sensación de tener el control aporta comodidad, mientras que lo contrario genera inseguridad y miedo. Cada vez que nos imponemos más cargas y obligaciones, con el pretexto erróneo de que si tenemos el control estaremos más seguros, sin embargo, nos enfrentamos constantemente a la realidad de que las cosas no siempre salen como las habíamos planeado.  Había dos familias de Israel que estaban muy contentas por celebrar el matrimonio de sus hijos. Siguiendo la tradición judía de aquella época, ellos se esmeraron en los preparativos para asegurar una festividad memorable, con abundante comida y bebida para sus invitados. Cumplir con esta tradición era crucial, si no se cumplía, significaba deshonra y verguenza para la familia.   La preocupación por la reputación es totalmente entendible, porque deseamos que nuestro nombre represente confianza, queremos que se nos recu...

Cultiva una mente sobria

   ¿Sabías que los leones son los animales más visitados por los turistas en los zoológicos y santuarios de animales? Ellos son considerados los reyes de la selva por una razón: son grandes, fuertes, llegan a pesar alrededor de quinientas libras. Solo imaginarnos a un león puede causarnos temor, asombro y miedo, no se diga si lo tenemos enfrente.  Como creyentes, no tenemos que ir lejos para encontrar a un león. En el pasaje de hoy, Pedro nos advierte: " Sean sobrios y mantengánse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quien devorar" (versículo 8). El enemigo no sólo busca distraerte, tentarte, o desviarte del camino, él realmente quiere devorarte. Pero debemos recordar algo crucial: A pesar de que el diablo es cruel, no podemos permitir que salga victorioso sobre nosotros, pues tenemos todo lo necesario para derrotarlo.   ¿Cómo lo hacemos?  Primero, Pedro nos dice que debemos ser "sobrios" y "mantenernos alerta" porque el fin de...

Derribando fortalezas

  ¿Has escuchado alguna vez: " Todo iba bien hasta que encontramos un bache en el camino"? Pablo ciertamente pasó por muchos "baches"durante sus años de ministerio. Uno de ellos con el que lo vemos lidiar en la segunda carta a los Corintios, es con un grupo de críticos opositores. Ellos estaban cuestionando la capacidad de Pablo para el ministerio, llamándolo débil y ridiculizando su habilidad para hablar.   Quizás la mente de Pablo estaba llena de dudas e inseguridades cuando escuchó por primera vez esos comentarios maliciosos. ¿Será que las críticas de aquellas personas repercutieron en sus pensamientos? Tal vez él no los haya repetido en voz alta, pero incluso, sólo pensar en ellos pudo haberle causado daño.  Cuando nos enfrentamos con baches dolorosos e inesperados en la vida, es díficl evitar los pensamientos negativos. pensamientos de duda, desánimo y derrota. Si no administramos correctamente este tipo de pensamientos, pueden llevarnos a lugares a los que no ...

Combate la erosión

    Cuando escuchas la palabra erosión, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente? Cambio, destrucción, deterioro... Sin embargo, lo más importante es saber que el agua provoca el desastre y el deterioro de la tierra durante largo tiempo. Pues bueno, de la misma manera, la erosión en nuestra vida espiritual sucede sutilmente a lo largo del tiempo.   Pero, ¿qué causa esa erosión y deterioro espiritual? La respuesta es a menudo, la conformidad a los métodos y valores que el mundo nos ofrece, además del pecado, tal como Pablo nos advierte en el pasaje de hoy. El proceso de erosión comienza en la mente, cuando dejamos que nuestros pensamientos, deseos y actitudes sean moldeados por la cultura y costumbres del mundo que nos rodea. Si decidimos someternos a esto, tarde o temprano comenzaremos a amoldarnos al pecado y entristeceremos al Espíritu Santo en nuestro interior.     ¿Cómo está tu vida espiritual? ¿Se desarrolla y avanza como esperabas? O ¿se ha debil...

Mantén tu corazón y tu mente en Dios

      Están ahí, pero tratamos de ignorarlos o negar su existencia. Tenemos más de ochenta mil de ellos al día y tienen el poder de moldear nuestra vida para bien o para mal. Ellos controlan cómo nos sentimos en la mañana y, muchas veces, en el día hacen que nuestras emociones estén fuera de control.  Ellos nos dictan cómo debemos reaccionar ante diferentes situaciones o conversaciones, y con frecuencia hacen que nos sintamos ofendidos, enfadados o heridos, ya sea que estén verdaderamente justificados o no. Te preguntarás ¿Quiénes son "ellos"?  Bueno, se trata de nuestros pensamientos.    En el versículo 19 de Proverbios 23, observamos que, aunque Salomón era rey, no solo se dedicó a aconsejar o asesorar sobre asuntos reales como: administrar los recursos, responsabilidades laborales y consejos para liderar un reino,sino que también, habló de cosas mucho más importantes y profundas como lo que permitimos que entre a nuestra mente y corazón, ya que esto...

Enfoca tus pensamientos

   La Biblia no es solo un libro inspirador, es una guía práctica para nuestra vida. Cuando escudriñamos la palabra de Dios, encontramos consuelo y dirección, especialmente en esos momentos díficiles cuando nuestra mente está llena de dudas y mentiras.   Cuando le damos prioridad a Dios en las primeras horas de la mañana y meditamos en su palabra, transformamos esos instantes en una oportunidad para establecer una actitud positiva para todo el día.  En el libro de Filipenses, vemos a Pablo en prisión escribiendo a la iglesia de Filipos. Si alguna vez hubo una situación perfecta para que alguien empiece a tener pensamientos equivocados, sería justamente esta. Pero Pablo no permitió que su circunstancia definiera su actitud. Y en sus palabras finales de Filipenses 4, Pablo nos habla a todos los creyentes: "Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo l...

Ancla en la tormenta

   Una de las necesidades más profundas del ser humano es la seguridad. No solo física, sino existencial. Todos necesitamos algo o alguien en quien apoyarnos, algo que no tiemble cuando todo a nuestro alrededor se mueve. Y si no lo encontramos, vivimos agitados, como quien duerme con un ojo abierto: ansiosos, tensos, sin paz.   Por eso buscamos refugios. Corremos tras certezas: en relaciones, rutinas, logros, ideologías. En la opinión de otros. En el trabajo. En la salud. En un "yo" que proyectamos con cuidado.... hasta que todo se derrumba. Porque todo eso, por sólido que parezca, acaba fallando. El amor humano tropieza. La economía cae. Las verdades de ayer se cuestionan hoy. Incluso nuestros pensamientos y emociones fluctúan como el viento.   La pregunta es urgente: ¿hay algo que no cambia?¡Sí! La palabra de Dios.  El Salmo 19, nuestro guía esta semana, lo declara sin temblar : "Los decretos del Señor sin firmes; todos ellos son justos" (versículo 9). No...

Cuando la Palabra enciende tus ojos

   Esta semana hemos seguido el rastro de una promesa escondida en el Salmo 19. La palabra de Dios no solo restaura el alma, sino que da sabiduría y llena el gozo. David también dice en el Salmo 19:8: "ilumina los ojos." Es decir: despierta una visión espiritual. Nos permite ver lo que sin ella permaneciera oculto.  En la Biblia, la luz no es sólo símbolo de verdad. Es la presencia de Dios manifestándose, revelando lo invisible. Porque ver, en términos espirituales, no es cuestión de visión sino de revelación. Puedes tener una vista perfecta y aun así caminar a tientas. Pero cuando Dios enciende su palabra dentro de ti, todo cambia.  Pablo lo sabía. Por eso ora así por la iglesia de Éfeso: "Pido que los ojos de su corazón sean iluminados, para que sepan a que esperanza han sido llamados... " (Efesios 1:18). Pablo no ruega por más conocimiento. Ruega por visión. Porque hay verdades que solo el Espíritu Santo puede hacer palpitar en el corazón.   Sólo hay que tene...

Redescubre la alegría

   Esta semana hemos visto que la Palabra de Dios refresca el alma y hace sabio al humilde. Y como recordamos en días anteriores en el Salmo 19, el rey David lo expresa así: " Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón" (versículo 8). David no está exagerando: ha descubierto un gozo que no depende de circunstancias externas, sino de un encuentro con la voz de Dios.   A simple vista, "preceptos" y "alegría" podrían parecer opuestos. ¿Cómo puede un mandato encender el gozo? Pero detente un momento: las reglas de alguien revelan su corazón. Lo que una persona exige muestra lo que ama: sus prioridades, su carácter. Así también con Dios. Sus mandamientos no son cargas pesadas: son reflejos de su gloria. Nos muestran lo que a él le importa. Y cuando los escuchamos y obedecemos, no solo aprendemos de él sino que lo conocemos.  Eso fue lo que pasó en el camino a Emaús descrito en el pasaje de hoy. Dos discípulos caminaban con el alma arrugada por la tr...

Obedece y edifica sobre roca

   Nuestro día a día está cargado de información, pero escaso de sabiduría. En medio de tanta niebla mental, el Salmo 19:7 nos da un mensaje sencillo y glorioso: "Los mandatos del Señor son dignos de confianza; hacen sabio al sencillo." Esta sabiduría, sin embargo, no son palabras que suenan bien, sino un fundamento firme para la vida. Jesús lo ilustra al comparar a quien no escucha ni practica sus palabras con "un hombre insensato que construyó sobre la arena, y cuando llegaron la arena y los vientos, esta se derrumbó, y grande fue su ruina" (Mateo 7:26 y 27).  Sabio, no es el que sabe mucho, sino aquel que obedece. No se trata de títulos o diplomas. Se trata de rendición. La Escritura tiene el poder de formar un corazón firme en medio del caos. De moldear con suavidad una mente confundida. De transformar al inexperto en alguien maduro. ¿Cómo? Cuando pasamos de escuchar a obedecer.  Jesús mismo lo enseñó: el sabio no es el que oye sus palabras, sino el que las pone...

Agua viva para almas cansadas

   Imagina un camino seco y polvoriento... Has estado caminando largas horas bajo el mediodía. El calor es tan fuerte que calienta hasta las piedras. El sudor te corre por la frente, no te queda agua, estás deshidratado y tu vista comienza a nublarse. Todo a tu alrededor es árido. Hasta que otro viajero se acerca y pone en tus manos una jarra de barro con agua fresca de manantial. El líquido está frío, bebes lento, profundo. Y de pronto, todo en ti despierta, como si la vida estuviera volviendo.   Esa es la imagen que David usa cuando escribe: "La ley del Señor es perfecta: infunde nuevo aliento" (Salmo 19:7). La palabra hebrea para "infundir" significa restaurar completamente, devolver la vida. La Biblia no es solo un libro con información sobre Dios. Es una fuente viva que reanima el corazón, inspirada por el mismo aliento de Dios.  Sin embargo, en una era de sobrecarga mental, notificaciones constantes y espiritualidad en formato breve, leer la Biblia puede senti...

Anclados en la verdad

   Feliz viernes. ¡Ya casi llega el fin de semana! Me alegro de que te hayas unido a nosotros en este tiempo con Dios.   A lo largo de este mes hemos explorado la identidad que Dios nos ha dado, exponiendo algunas de las mentiras que han configurado nuestra autoestima, y las hemos orientado hacia la verdad de la Escritura. Hoy llegamos a la última mentira que suele definir nuestro sentido de identidad: Soy lo que siento.  Vivimos en una cultura que da mucha importancia a los sentimientos, elevándolos por encima de todos los demás, incluso de la verdad y la razón. Es fácil quedar atrapado en la red de nuestras propias emociones y con frecuencia se nos dice que "sigamos a nuestro corazón." Esto puede llevarnos a vivir como barcos en alta mar, es decir, zarandeados constantemente por las olas ascendentes y descendentes de nuestras emociones, sin tierra firme que nos ancle o nos ayude a sentirnos seguros.  Nuestros sentimientos son inconstantes y poco fiables, ...

Un nuevo comienzo

  Durante las últimas semanas hemos profundizado en la identidad y en la importancia de alinear nuestra percepción con la de Dios. Ayer examinamos el control que la culpa y la verguenza pueden ejercer sobre nuestra autoestima y expusimos el profundo temor que la idea " No soy más que mi peor momento" causa en nuestro corazón. Esto nos lleva a recordar que somos lo que Cristo ha hecho por nosotros.  Hoy seguiremos reflexionando sobre cómo dejar el pecado y la verguenza atrás y caminar sin obstáculos y sin miedo hacia el futuro. El pasaje de hoy nos recuerda una verdad poderosa: "... si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, lo nuevo ha llegado!"   Seguramente te has sentido agobiado por sentimientos negativos sobre tu pasado: fracasos, remordimientos y verguenza. Es díficil parar cuando nuestra mente nos molesta constantemente con las mismas ideas, sin embargo, hoy te invito a hacer una pausa para recordar que en Cristo hemos sido hechos n...

Romper la fortaleza de la verguenza

  En esta semana hemos hablado acerca de algunas mentiras que a menudo creemos sobre nuestra identidad. Hoy reflexionaremos sobre el enorme control que la verguenza puede ejercer sobre nuestro corazón.  Todos, en algún momento hemos sentido remordimiento o culpa, sin embargo, el sentimiento de verguenza surge cuando este remordimiento se apodera de nuestra vida y nos ata a una identidad definida por las situaciones negativas que vivimos, haciéndonos pensar que: "No soy más que mi peor momento."   ¿Te has sentido alguna vez así? ¿Atrapado en un ciclo de culpa y verguenza por cosas de las que te arrepientes? ¿Has sentido que tu pasado te impide avanzar hacia el futuro?  La autora Brené Brown, experta en la investigación sobre el concepto de verguenza, dice: "La verguenza es el sentimiento que tienes cuando crees que no eres digno de que nadie se preocupe por ti o te quiera; que eres tan mala persona que ni siquiera puedes culpar a los demás por no preocuparse por ti."...