Entradas

Mostrando las entradas de diciembre, 2025

Jesús perdona y sana a un paralítico

    Hoy escuchamos la historia de unos hombres llenos de preocupación y amor, que están dispuestos a todo para presentar a su amigo ante Jesús, en un acto de fe y perseverancia. Sin embargo, en medio de todo esto, Jesús desafía las expectativas, tanto de los amigos del hombre paralítico como las nuestras al redefinir el concepto de sanidad.    Imagina la sorpresa y la confusión que los amigos del hombre paralítico debieron experimentar cuando Jesús, el gran maestro, que ya había realizado milagros y maravillas en toda la región, en lugar de solo sanar físicamente a su amigo, declaró que sus pecados estaban perdonados.  Esto debió desconcertar a todos quienes estaban presentes. Definitivamente no era lo que habían esperado o anticipado. Pero Jesús, en su sabiduría, optó por utilizar este momento para demostrar públicamente su autoridad, no solo al curar enfermedades físicas, sino también para perdonar pecados.   Jesús ya había realizado milagros de sanidad f...

El Señor rechaza a Saúl como rey

  A Dios le importan nuestros sueños y tal como dice su palabra, él ha venido a darnos una vida abundante y plena. Aunque ominipotente, Dios no nos diseñó como máquinas predeterminadas para seguirlo sin cuestionamientos. Él nos otorga a cada uno de nosotros la capacidad de elección, es decir, la libertad para decidir si caminamos de su mano o no. Sin embargo, nuestra naturaleza humana a menudo nos lleva a elegir un camino egoísta, alejándonos de la autoridad de Dios. Al hacerlo, nos privamos de las grandes bendiciones que él tiene reservadas para nosotros.   La vida del rey Saúl es un ejemplo de esto. Dios ungió a Saúl para ser el primer rey de Israel, dándole instrucciones claras a seguir. Sin embargo, a pesar de estas consciente de esto, Saúl eligió seguir su propio camino. En algunas ocasiones, su pecado fue notorio, como cuando trató de asesinar a David por celos. En otros momentos, su rebeldía era más sutil. Por ejemplo, desobedeció la orden de Dios de aniquilar completam...

Dios justo

   Una de las características de Dios es la justicia, inherente a su naturaleza divina. Él supera cualquier concepto humano de justicia porque no es influido por parcialidades ni opresiones. Mientras nosotros podemos elegir erróneamente y casuar conflicto, Dios permanece inmutable en su justicia perfecta e imparcial. En el libro de Miqueas, capítulo 6, versículo 8, el profeta ofrece una guía crucial: vivir de manera humilde y justa ante Dios es esencial para la verdadera piedad. Esta instrucción describe la vida de un auténtico seguidor de Dios, alineado con la rectitud y la justicia divina.    El salmo de hoy, no solo se enfoca en la justicia de Dios, sino que se transforma en una melodía de adoración que nace de lo más profundo del alma de  su autor. Este salmo evidencia una verdad primordial: lo que cautiva nuestra imaginación y nuestros pensamientos más profundos, es aquello que veneramos y adoramos. Mediante la adoración, somos transformados desde lo más pr...

El Dios que salva

    Aunque la Navidad y el pasado, nuestras reflexiones sobre la encarnación apenas comienzan. El nacimiento de Jesús no es un cuento para guardar con los adornos; es el eje mismo de la historia, el momento en que los eternos propósitos de salvación de Dios tomaron forma humana. Pero hoy surge una pregunta esencial: ¿por qué? ¿Por qué Dios tomaría un camino tan radical para entrar en nuestro mundo?  Para responder, debemos mirar más allá de la escena del pesebre. La encarnación no fue un gesto improvisado, sino parte del gran relato de la Escritura: desde la creación, pasando por la caída, hasta el día prometido por la nueva Jerusalén. Belén tiene sentido solo dentro de ese plan eterno de redención.   El pasaje de hoy está cargado de señales que nos invitan a ver más allá. A primera vista, parece una noche desconcertante para unos pastores sorprendidos por ángeles. Pero cada detalle que da Lucas es una pincelada de un cuadro divino más grande.   Pensemos en los ...

El Dios que está con nosotros

  ¡Feliz Navidad! No importa cómo celebres este día tan especial, hoy es un momento para detenernos, adorar y quedarnos maravillados ante al asombro de Cristo y su encarnación.   Como hemos visto esta semana, la cercanía de Dios en Jesús es simplemente inigualable. Nosotros, criaturas finitas, caídas, rotas, no teníamos derecho alguno de que él descendiera tan bajo, que se acercara con tal ternura, que viniera a rescatarnos... y sin embargo, lo hizo. No por obligación. No por deber. Lo hizo movido por amor. Ese es el mensaje eterno de la Navidad: nuestro Dios no está distante, sino cercano; no es indiferente, sino íntimo; no es impersonal, sino rebosante de misericordia. En el nacimiento de Jesús, Dios abre su corazón y lo proclama con voz clara: "Deseo estar con ustedes."    Este es el latido que atraviesa todo el evangelio según Mateo. En el pasaje de hoy, el ángel del Señor anuncia a José el nombre que resume toda la encarnación: " Emanuel", que significa "D...

El Dios que se humilla

    Es Nochebuena. Ya sea que tu alma esté rebosante de gozo o hundida en la aflicción, haz una pausa sagrada. Silencia el ruido externo y permite que su corazón se eleve hacia lo alto. Fija la mirada en Aquel que no está lejos. Respira profundamente y contémplalo. Él está presente. Su presencia no es abstracta ni lejana: es ayuda verdadera, consuelo tangible, fortaleza inquebrantable en medio de la angustia. Esta noche, más que nunca, necesitamos recordarlo.   El apóstol Pablo nos lleva a un terreno sagrado al hablarnos del terreno de la encarnación. " Se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo." ¡Qué abismo insondable de humanidad! Muchos de la historia han encarnado la mansedumbre, piensa en Francisco de Asís o la Madre Teresa, pero ninguna ha descendido como el Hijo de Dios. Jesús, siendo en esencia divino, no se aferró a su gloria, sino que descendió voluntariamente hasta la condición de siervo.    ¿Pero, por qué lo hizo? Porque la humildad no fue una e...

El Dios que está cerca

    El libro de Éxodo narra la extraordinaria travesía del pueblo de Dios al salir de Egipto, rumbo al desierto y a la Tierra Prometida. Aunque el centro del relato es la liberación de la esclavitud, el punto culminante llega en el capítulo 40, cuando la gloria de Dios llena por completo el tabernáculo recién terminado:   " La nube cubrió la Tienda de reunión, y la gloria del Señor llenó el tabernáculo" (Éxodo 40:34).  El tabernáculo era una tienda portátil hecha de madera de acacia, lino y oro, construida conforme al diseño preciso que Dios entregó a Moisés en el monte Sinaí. Situado en el centro del campamento, representaba la presencia misma de Dios dondequiera que fueran, cubierto por una nube de día y por fuego de noche. Para niños y ancianos, era un recordatorio constante: su Dios no estaba distante, sino presente, cercano y guiándolos.   Fue su sustento en medio del desierto: les daba estabilidad, los unía como pueblo y fortalecía su fe. Aunque el de...

El Dios que anhelamos

   La Navidad se acerca. Pero no se mide por adornos, compras, celebraciones o agendas llenas, sino por el misterio glorioso que anuncia: Dios se hizo carne y habitó entre nosotros. Esta es la esencia de la encarnación, el corazón del evangelio: el eterno se hizo niño, la luz descendió a las tinieblas y el trono se inclinó hacia un pesebre.   Isaías, siglos antes, ya hablaba de esta luz que irrumpiría en la noche más densa. "El pueblo que andaba en oscuridad ha visto una gran luz." Él no escribe desde un lugar ideal, sino desde una nación quebrada, con corazones cansados y cielos cerrados. Pero allí, en la sombra de la muerte, Dios promete un Niño. Y en ese Niño, una soberanía sin fin, un gobierno de justicia, un nombre sobre todo nombre: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.   ¿Y no es eso lo que anhelamos hoy también? Bajo las luces navideñas brillas sonrisas que esconden soledad. La injusticia persiste. El alma suspira. La promesa del re...

La fidelidad de María

   Una de las respuestas más poderosas de la Biblia se encuentra en las palabras de María. Cuando el ángel Gabriel le revela el plan divino de Dios, María responde con un incondicional: " Que él haga conmigo como me has dicho" (versículo 38).   Es común idealizar a figuras bíblicas como María. Pero antes de ser la madre de Jesús, ella era una persona común, como cualquiera de nosotros. Imaginemos a María, joven y enamorada de José, emocionada por su boda, conversando con sus padres sobre su futuro.   Cada día María se acercaba a Dios con fe y un día, un ángel se aparece ante ella y le dice: " Porque para Dios no hay nada imposible" (versículo 37). María sólo necesito escuchar estas palabras para estar segura y seguir confiando en Dios.   Se cree que Dios eligió a María porque vio cómo, en los pequeños momentos de su vida, su corazón estaba lleno de fe. Esos actos cotidianos eran su preparación para el propósito divino que Dios tenía para ella.   Sólo hay qu...

La adoración de Ana

     Escondida entre los pliegues de la historia de Navidad, encontramos a una mujer que es todo un ejemplo de fidelidad y devoción. Su nombre es Ana, que significa "gracia." Ana se casó joven y enviudó tras solo siete años de matrimonio. Imagina el dolor que debió sentir, especialmente en una sociedad que la daba un valor muy profundo al matrimonio. Sin embargo, en lugar de lamentarse, Ana eligió adorar. Día tras día, año tras año, se dedicó a alabar al Señor.   Para Ana, estar en la presencia de Dios era lo mejor. Ella ayunaba, no como un acto superficial, sino como una forma de honrar a Dios. Aunque tenía 84 años, su energía y devoción no daban cabida al cansancio.   Guiada por el Espíritu Santo, Ana fue directamente al pequeño Jesús. Después de una vida de adoración y sacrificio, estaba lista para ver al Salvador. En ese momento, simplemente dio gracias a Dios.    Ana no guardó silencio ante la buena noticia, se dirigió a los presentes en el templo...

Un ángel se aparece a los pastores

    Cuando la vida nos sonríe con algo maravilloso, queremos compartirlo con quienes más queremos, aquellas personas especiales que se alegran por nosotros y que han estado allí en los buenos y los malos momentos.   Cuando Dios quería dar a conocer la noticia más grande de todas, la compartió con los pastores. Te preguntarás ¿por qué a ellos?   Los pastores no eran personas poderosas ni influyentes. Pero tenían algo invaluable: un corazón humilde y dispuesto a recibir con asombro el milagro del nacimiento de Jesús.    Ellos estaban en un campo, rodeados de ovejas, cuando un ángel irrumpió en la escena. ¡Imagínate su asombro! La Escritura dice que la gloria del Señor los envolvió en su luz, y se llenaron de temor.   Los pastores eran lo opuesto a las figuras importantes de la época. No obstante, su humildad los hacía perfectos para recibir y compartir las buena nuevas. Ellos se sintieron honrados y su reacción fue completamente diferente a lo que los lí...

La espera terminó: El cántico de Simeón

   Todos sentimos una mezcla de emoción y expectativa cuando se acerca la Navidad. Planeamos, soñamos y nos preparamos para algo grandioso. Pero, quizás lo que realmente anhela nuestro corazón no está bajo el árbol, sino en un humilde pesebre.   Así como nosotros contamos los días para que llegue la Navidad, Simeón pasó toda su vida en espera de un día en particular. Él era un hombre devoto, lleno de esperanza en la promesa del Mesías. El Espíritu Santo le había dado una promesa: vería al Salvador antes de morir.   Un día, en medio de una multitud, Simeón se encontró cara a cara con Jesús. Sosteniéndolo en sus brazos, pues Jesús aún era un bebé, no pudo evitar proclamar la fidelidad de Dios. "Porque han visto mis ojos tu salvación", exclamó.    Si te encuentras en una temporada de espera durante esta Navidad, Simeón es un claro ejemplo del plan a seguir. Cree en la fidelidad de Dios, aunque las circunstancias digan lo contrario, él es fiel para cumplir sus ...

José abraza a Jesús como su hijo

   A lo largo de nuestra vida, todos hemos tenido momentos en los que preguntamos: " Dios, ¿por qué permites que esto suceda?" Bueno, José hizo exactamente la misma pregunta. Cuando se enteró de que María, su prometida, estaba embarazada, se vio atrapado entre la ley, su amor y su compasión hacia ella.     José era un hombre de principios y muy leal a la ley. Pero en lugar de exponer a María a la burla pública, planeó separarse de ella en privado. Respetó la ley, pero también buscó la misericordia.   Justo cuando José tenía todo planeado, un ángel se le apareció en un sueño y le dijo: " No temas recibir a María por esposa."     ¿Te imaginas cómo debió haberse sentido José, en medio de su confusión, sus sentimientos y su sentido del deber?    Sin embargo, José hizo algo crucial: él abrió su corazón y dedicó un momento para escuchar atentamente el mensaje de Dios.     José pudo ver más allá de lo evidente y siguió hacia delante c...

Mensajes de promesa llenos de esperanza

  Cuando pensamos en el tiempo de Navidad, tenemos la tentación de centrarnos en los pasajes conocidos como los magos que llegan al pesebre, los pastores que reciben la visita de los ángeles, entre otros. A primera vista, el mensaje de Marcos al inicio de su evangelio parece un punto inapropiado para comenzar la primera semana de diciembre.    La Navidad tiene que ver con el nacimiento de Jesús, que deja el cielo, llega a la tierra y viene a traer la salvación de nuestros pecados. Marcos decide no concentrarse en estos acontecimientos, sino que, en su lugar, nos introduce a la vida de Jesús como adulto maduro.   Marcos comienza con la buena noticia de que Jesús, el Mesías, es el Hijo de Dios. Hay una sensación de urgencia y rapidez en su escrito. La gente necesitaba desesperadamente un mensaje lleno de esperanza que les impulsara a seguir adelante un día más.   En muchos sentidos, Marcos está reproduciendo las palabras de Isaías de que Dios pronto enviaría a un ...

La esperanza en medio de la desesperanza

   En diferentes etapas de nuestra vida parecería que nuestras fuerzas no son suficientes. Es en esos momentos donde Dios quiere que nos apoyemos realmente en él. La cuesta es empinada y el camino es desafiante, pero una fuerza renovada llega cuando decidimos confiar en Dios.   En el pasaje de hoy, leemos que los israelitas estaban inseguros, llenos de miedo, aparentemente abandonados y alejados de cualquier tipo de paz, pero conocidos como el pueblo de Dios. Ellos ya no estaban en Jerusalén, sino que habían sido enviados a Babilonia, una tierra desconocida, una cultura aún más insegura y una lengua que no conocían. Su tradición, su historia y su memoria habían sido borradas al ser destruido el templo, y su identidad se había diluido.   Sin embargo, en medio de tal confusión, Dios se comunica a través de Isaías diciéndoles que serán consolados. Su peregrinaje en el exilio era un estado temporal, no una etapa permanente. El Mesías viene, la liberación está cerca. ...

Hay esperanza

    Si has participado en un debate, sin duda, has cuestionado las opiniones contrarias y has defendido la tuya. Cada año, la pregunta resuena en todo el mundo: ¿Cuándo es realmente el momento y la ocasión apropiados para empezar a escuchar música navideña? Algunos adoptan el enfoque de Michael Bublé: en cuanto llega la fría noche de invierno, empieza la lista de reproducción de Spotify. Otros en cambio, adoptan un enfoque más moderado y esperan hasta la última semana de Navidad.   Sobre cúando debemos empezar a prepararnos para la Navidad es un debate abierto y sin resolver. Nuestro Padre celestial se preparó para la primera Navidad mucho antes de que Jesús llegara a la tierra. Isaías profetizó sobre el nacimiento de un niño y la entrega de un hijo a la humanidad. Esto sucedió setecientos años antes de que naciera Jesús. Y no solo fue una buena noticia para un pueblo agobiado, que entonces se encontraba en el exilio, sino que es especialmente importante para los que está...

Un estremecimiento de esperanza

    El himno en inglés "Holy Night" capta la esencia de la Navidad: " Un estremecimiento de esperanza, el mundo cansado se regocija, porque allá rompe una mañana nueva y gloriosa."    ¿Te estremece o emociona el tiempo de Navidad? Los niños pequeños se entusiasman enormemente con la llegada de la Navidad y la emoción que ellos expresan simplemente nos contagian como una corriente que nos carga con una emoción sin igual. Sin embargo, como adultos, con todas las actividades que tenemos que hacer, los compromisos que debemos asistir y tal vez los regalos que debemos comprar, podemos vernos privados de experimentar el verdadero gozo de la Navidad.   Si nuestra esperanza es que Jesús dejó el cielo y vino al mundo para establecer su morada con nosotros, entonces ¿cómo podemos aferrarnos a ella y ponerla en medio de las distracciones y el trajín de esta temporada?  Para que podamos experimentar la esperanza, primero debe haber un grado de desesperanza. Tal vez el ...

Dios me conoce

   Pronto llegará la temporada navideña y la búsqueda por la mejor decoración y el pesebre ha comenzado. En algunos países las familias acostumbran a decorar su casa con un árbol de navidad natural, y la tradición es que las famlias y amigos vayan juntos en busca del suyo. Miden el árbol, deciden y negocian el precio. Es vital que el árbol no sea demasiado grande para tener el espacio suficiente de adornos. Existen algunas peculiaridades con respecto al árbol, por ejemplo, el aroma no debe ser muy fuerte y, desde luego, el árbol no debe estar seco. Existen diferentes tipos entre los más conocidos, el pino y el abeto. Cada familia tiene sus preferencias, pero, a fin de cuentas, el propósito es el mismo. Todos quieren tener el árbol y la decoración perfecta en su casa.   Las familias experimentan varias emociones en este proceso de búsqueda, desde que entregan el dinero, lo transportan a la casa, buscan el mejor lugar e inclusive lidian con que el árbol encaje perfectamente...

Aferrados a la esperanza

   Hay dolores que no se pueden maquillar. No hay versículos bonitos, canciones alegres ni frases motivadoras que puedan silenciar a un corazón roto. Cuando el alma está saturada de hiel, como describe el autor de Lamentaciones, el consuelo fácil no basta. Lo que necesitamos no es una evasión, sino un ancla. Una esperanza que no se deshaga en la tormenta.   Eso es lo que encontramos en el pasaje de hoy. No una negación del dolor, sino una proclamación aliente de la fidelidad divina en medio del quebranto. El profeta no escribe desde una cumbre de victoria, sino desde el valle profundo del luto. Y ahí, rodeado de ruinas, elige recordar. Elige traer a la memoria lo que aún sostiene su alma.    "Por la misercordia del Señor no hemos sido consumidos. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!" ¿No es esto una verdad gloriosa? Cuando todo alrededor parece en ruinas, hay una misericordia que permanece. Cada mañana amanece con nueva compasión, n...

Fiel en lo poco

   Esta semana hemos visto cómo Dios trabaja en tensión con una cultura que idolatra lo inmediato. Queremos respuestas rápidas, caminos claros y resultados visibles. Pero el reino de Dios avanza a otro ritmo: el del Espíritu Santo, que madura lentamente el alma.   Esperar, por una puerta abierta, por una promesa cumplida o por la restauración final en Cristo, no es perder el tiempo. Es ser moldeado por Dios desde dentro. En la economía del cielo, la espera es un taller de formación, no una sala de espera vacía.   Jesús lo deja claro en el pasaje de hoy: " El que es fiel en lo poco, también lo será en lo poco."   No hay promoción sin fidelidad. La pregunta no es "¿ qué estás esperando?", sino "¿qué estás haciendo con la que ya te dio Dios?"    Las temporadas de silencio revelan si nuestro corazón sirve por fe o por conveniencia. La fidelidad en lo pequeño, cuando nadie ve, cuando parece que nadie cambia, es la prueba más pura del amor.   ...

La fuerza que nace en la tensión

   Al bambú se le conoce como "la planta leñosa de más rápido crecimiento en el mundo". Puede alcanzar hasta 90 centímetros por día... pero no desde el inicio. Antes de ese estallido de vida visible, pasan años que parecen estériles. Pero no lo son. En secreto, ese bambú echa raíces profundas, invisibles, imprescindibles. Es decir, lo que ocurre en lo oculto es lo que sostendrá lo que vendrá.   Esperar en Dios puede sentirse así. Como esos clientes frustrados, queremos que todo avance, que lo prometido se cumpla, que la puerta se abra. Pero a veces, lo único que escuchamos es el silencio. Nos preguntamos por qué Dios no responde, por qué todo sigue igual. Y sin embargo, es justo ahí donde él está obrando más profundamente. En lo que no se ve. En lo que no entendemos.    En el pasaje de hoy, Isaías nos recuerda que " Los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas." Esperar, en hebreo, no es resignarse pasivamente, sino aguardar con una confianza activa. Es una...

Cuando Dios parece guardar silencio

   ¿Hasta cuándo, Señor? Esta no es una frase para los débiles. Es el grito de quienes aman a Dios y no entienden su silencio. Es el gemido de un corazón que ha orado, esperado... y aún no ha visto la respuesta.    David, el autor del salmo de hoy, no está siendo irreverente, está siendo honesto. Se siente olvidado, abandonado, derrotado. Y lo dice sin filtros. Pero David no se desconecta. No habla de Dios, le habla a Dios; y eso lo cambia todo.   En este tiempo, estamos malacostumbrados al "click and go." Todo es inmediato. Todo deba estar disponible ¡ya! Y cuando Dios no actúa según ese ritmo, nuestra fe tambalea. Pero Dios no es un asistente de voz, no responde a comandos. Él es Padre, no algoritmo. Y a veces, en su profundo amor, guarda silencio... para formar en nosotros una fe más firme que la emoción del momento.   El salmo de hoy es un mapa para los que esperan sin entender. Empieza con lamento, pero termina en confianza. David pasa de la queja a la...

Viviendo en el mientras tanto

      Esperar nunca ha sido fácil. Para nosotros, que vivimos en la era del "todo ahora", la espera nos desespera. Pero, ¿y si la espera no fuera una interrupción, sino una invitación?   Pablo nos recuerda que incluso la creación está esperando. Todo gime, todo anhela, todo suspira. El mundo no está como debería... tú y yo tampoco. Vivimos en el "mientras tanto": después de la cruz, pero antes de la restauración. Cristo venció, sí.. pero aún no ha regresado, así que esperamos.   Y no somos los únicos. El Espíritu Santo también espera con nosotros, intercediendo, sosteniéndonos, enseñándonos a esperar como Jesús esperó: con esperanza. Este tipo de esperanza no es ingenua ni pasiva, es una esperanza que se niega a ceder al cinismo, que elige creer aun cuando no hay señales visibles y que se agarra a la promesa aun en medio del dolor.    En el pasaje de hoy, Pablo no minimiza el sufrimiento, él lo reconoce. Pero lo coloca en perspectiva: "Los sufrimientos...