Una vida de santidad
Ayer aprendimos que la oración es una herramienta fundamental y poderosa que nos permite desarrollar una relación cercana y profunda con Dios. Hoy profundizaremos en el segundo pilar fundamental en nuestra vida como creyentes descrito por el teólogo Richard Foster en su libro "Ríos de Agua Viva." Para muchos de nosotros, alcanzar la santidad parece algo imposible, ya que se asocia con la idea de vivir sin cometer errores. Sin embargo, la santidad no consiste en ser perfectos, sino en permitir que Dios transforme nuestro corazón día a día. En otras palabras, ser santos no depende únicamente de nuestro esfuerzo, sino de la obra redentora del Señor. Cuando comprendemos lo que él ha hecho por nosotros, somos capaces de vivir con amor y compasión, reflejando integridad en todo lo que decimos y hacemos. El escritor Richard Foster nos ayuda a comprender este concepto al explicarnos que: " La vida de santidad no se trata de reglas o juicios, perfeccionismo o algún tip...