Dios quiere que seas feliz
Muchos de nosotros llevamos oculto en el corazón: "Dios no quiere que seas feliz." Al leer el versículo 5 del pasaje de hoy, podríamos pensar que nuestras sospechas se confiman cuando leemos: " Conténtense con lo que tienen." Esto nos lleva a preguntarnos: ¿desear más es incorrecto? ¿Acaso sentirse insatisfecho es malo? Curiosamente, Eva experimentó ese mismo temor en el Jardín del Edén. Creyó que Dios la estaba privando del árbol del conocimiento y quizás se preguntó: "¿De verdad Dios me ama?". Esa duda no salió sola; fue sembrada por la serpiente, quien le insinuó: "Dios sabe muy bien que cuando coman de ese árbol se les abrirán los ojos y serán como Dios." Al igual que Eva, nosotros también enfrentamos ese temor que nace de una mentira. Nos asalta la duda: ¿Dios me ama y proveerá todo lo que necesito? ¿Puedo confiar plenamente en que él cuidará de mí? Aunque Hebreos no habla sobre el árbol del conocimiento, sí nos dice que la ten...