La persona que Dios usó
¿Alguna vez te has detenido a pensar en quién fue la primera persona que te habló de Jesús? Quizá fue un familiar que nunca dejó de orar por ti. Tal vez un amigo que apareció justo a tiempo. Un pastor, un maestro o incluso alguien con quien solo hablaste unos minutos. Es curioso, pero hay personas que entran en nuestra vida sin hacer mucho ruido y, sin embargo, terminan cambiando nuestra historia para siempre. Con el paso del tiempo descubrimos que aquello no fue casualidad. Dios ya estaba obrando mucho antes de que pudiéramos verlo. Eso mismo sucede en el libro clásico de la literatura cristiana "El progreso del peregrino." Al comienzo del viaje aparece un hombre llamado Evangelista. Él no puede recorrer el camino del protagonista ni cargar con el peso que lleva sobre sus hombros. Pero hace algo que cambia su vida para siempre: le muestra donde encontrar la salvación. ¡Es hermoso pensar que Dios siga obrando de esa manera! En el pasaje de hoy, Jesú...