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Renuncia a tu necesidad de control

  Vivimos en un mundo donde el amor muchas veces se gana, en lugar de recibirse. Obtenemos aprobación cuando rendimos bien. Recibimos validación cuando acertamos. Nos sentimos aceptados cuando cumplimos expectativas. Este tipo de amor no siempre es malo... pero es frágil. Siempre está en evaluación y siempre puede perderse.   El problema del amor ganado es que se desvanece con la misma facilidad con que se obtuvo. Si fallas, la paciencia se agota. Si tropiezas, el aplauso se apaga. Y cuando trasladamos esta lógica a Dios, terminamos construyendo una fe inestable: una fe sostenida por el miedo y no por la confianza.    Aquí es donde muchos malinterpretan la cruz. A veces se sugiere que Jesús murió para que Dios pudiera empezar a amarnos, como si el Padre hubiera sido distante o severo hasta que la cruz lo persuadió. Sin embargo la Escritura revela algo muy distinto: Jesús no murió para provocar el amor de Dios , sino para manifestarlo.   El pasaje de hoy nos...

Bondad

   Hoy comenzamos un camino lento y deliberado hacia la cruz. La Semana Santa no nos invita a correr hacia el Domingo de Resurrección, sino a detenernos... a hacer espacio.. a volver a contemplar la belleza del evangelio con reverencia. Muchos conocemos esta historia; sin embargo, la familiaridad puede adormecer el asombro. Esta semana queremos mirar otra vez, con una nueva mirada y el corazón despierto y sensible.   El evangelio no comienza en la cruz. La muerte y resurrección de Jesús no fueron un plan de emergencia; tampoco fueron una improvisación divina. Fueron el clímax de un propósito eterno. Para comprender que la cruz importa, debemos volver al principio.    Para valorar cualquier cosa, necesitamos saber quién lo hizo, por qué lo hizo y para qué fue diseñado. Sin ese marco, todo puede parecer deshecho. Como un coche oxidado que, sin contexto, parece chatarra. Pero cuando descubres que fue hermoso, útil y diseñado con intención, entonces entiendes que va...

La gracia de Dios define mi propósito

   ¿Has sentido alguna vez que tus errores del pasado han determinado tu presente y tu futuro? ¿Crees que tus malas decisiones y equivocaciones truncaron el plan que Dios tenía para tu vida? Si es así, hoy quiero recordarte que Dios desea renovar tu esperanza.    Todos en algún momento de nuestra vida hemos tenido pensamientos que nos hacen dudar de nuestras capacidades y de lo que el Señor ha preparado para nosotros. Las voces internas que nos dicen: " Dios nunca podría usarme", "lo he arruinado por completo", "no soy digno de su amor", "nunca seré lo suficientemente bueno" o "he fallado tantas veces que es mejor rendirse", estos pensamientos atormentan nuestra mente y nos hacen sentir llenos de verguenza, miedo o ansiedad, especialmente cuando nos hemos equivocado o no hemos respondido de acuerdo a las expectativas de los demás.    Sin embargo, aunque estos pensamientos suenen convincentes, en realidad son mentiras que nos desvían del...

Mi propósito requiere de un proceso

    Todos en algún momento hemos querido sincronizar nuestro reloj con el de Dios, pero, lamentablemente esto no es posible. Aunque a veces el Señor responde milagrosamente a nuestras oraciones bendiciéndonos de forma inesperada, otras veces, su intervención parece tan lenta que pensamos que nunca va a llegar o que se olvidó de nosotros. Es un hecho: Dios moldea nuestra paciencia todo el tiempo.   ¡Definitivamente, esto es muy frustrante! Sin embargo, cuando verdaderamente entendemos que el Señor tiene todo bajo su control, que sus caminos no son nuestros caminos y que su tiempo no es nuestro tiempo, es cuando descubrimos el verdadero propósito de nuestra vida. Eso sí, entenderlo puede tomar más tiempo de lo que pensamos.    El período de espera es díficil, pero debemos entender que el tiempo de Dios es perfecto, él no se ha olvidado de ti, ni de mí y siempre llega en el momento preciso: ni un minuto antes, ni un minuto después. Para el Señor es más importante c...

Mi propósito está en la obediencia

  En nuestra cultura actual en la que predomina el "yo, yo y yo" la ida de limitar nuestras pasiones y placeres parece descabellada, pero la palabra de Dios nos invita precisamente a despojarnos de nosotros mismos y como dice Jesús de manera impactante en el pasaje de hoy:" El que pierde su vida por causa de mí la hallará."      Sí, se trata de una proclamación sumamente radical pero da forma a otra gran verdad: nuestro propósito se fortalece en la obediencia y no en nuestra propia prudencia.     Como recordarás en las historias bíblicas que estudiamos en semanas anteriores, todas las personas que Dios usó renunciaron a sus propias ambiciones para seguir los propósitos del Señor. Al aceptar confiadamente su llamada lograron cosas extraordinarias. Por ejemplo, la obediencia de María dio a luz al Salvador del mundo; la titubeante determinación de Moisés liberó a una nación; y la absoluta sumisión de Jesús trajo salvación para toda la humanidad. Es importante ...

Mi propósito está en el servicio

   A lo largo de estos días hemos aprendido e interiorizado una gran verdad: el plan del Señor no se encuentra en nuestro interior sino en su presencia. Hoy profundizaremos en otra gran verdad: nuestro propósito está en el servicio y no en la reputación que este nos puede otorgar.  Es sorprendente cómo, cada día, nos bombardean con mensajes sobre el propósito de nuestra vida. Sin embargo, la Biblia tiene un mensaje claro y poderoso que, a menudo, pasa desapercibido en medio de tanta información. Por eso, hoy nos enfocaremos en desmentir algunas ideas erróneas que hemos creído sobre nuestro propósito y las reemplazaremos con la verdad que Dios nos ofrece.  Vivimos en una cultura que nos vende la idea de que la fama es lo mismo que el éxito y que encontrar nuestro propósito depende de cuántos seguidores, likes o visualizaciones tenemos en las redes sociales. Hemos caído en la trampa de creer que el valor de nuestra vida se mide por el dinero y la autopromoción, pensand...

Mi propósito viene de arriba

   ¿Te has dado cuenta de que las mentiras más convincentes suelen estar basadas en un 99.9% de verdad? Es precisamente esa mezcla de verdad y falsedad lo que hace que los fraudes y estafas sean tan efectivos; la gente cae en ellos porque la verdad se manipula hasta que la mentira se vuelve casi indistinguible.    Esto nos recuerda lo fácil que es confundir lo verdadero con lo falso. A pesar de que conocemos la verdad de Dios a través de su palabra, a veces nos dejamos llevar por las mentiras del enemigo, olvidando que el verdadero propósito que el Señor tiene para nuestra vida.     Hagamos un simple ejercicio. Si en este momento haces una búsqueda rápida en Google sobre cómo encontrar el propósito de tu vida, verás que los resultados te ofrecen respuestas muy diferentes, e incluso contradictorias. Algunos te dirán que escuches a tu corazón y otros que leas un libro de un autor reconocido, o que profundices en el autoconocimiento.    Sin embargo, ...