Lo poco en tus manos, lo imposible en las suyas
A medida que el ministerio de Jesús crecía, multitudes cada vez mayores lo seguían. Muchos venían atraídos por sus enseñanzas; otros, por los milagros que realizaba. En cierta ocasión, una enorme multitud permaneció con él durante horas, y Jesús, movido por compasión, decidió atender no solo su necesidad espiritual, sino también su hambre. Entonces surgió una pregunta aparentemente imposible: ¿cómo alimentar a miles de personas en un lugar tan apartado? Los discípulos comenzaron a ver la situación desde una perspectiva humana. Felipe hizo cálculos y concluyó que ni siquiera una gran cantidad de dinero sería suficiente para alimentar a todos. Andrés encontró a un muchacho con cinco panes y dos peces, pero incluso él reconoció lo insignificante que aquello parecia frente a una multitud tan grande. Sin embargo, Jesús veía algo que ellos todavía no podían ver. Lo que parecía insuficiente en manos humanas se convirtió en abundancia cuando fue puesto en ...