Entradas

Obedece antes de que tenga sentido

    Hay una forma de fe que solo se revela cuando dejamos de exigir explicaciones.     Jackie Pullinger, misionera cristiana británica, ha dedicado su vida a servir a los pobres y marginados de Hong Kong. Durante décadas ha trabajado con miembros de pandillas, personas adictas y mujeres atrapadas en la prostitución. A través de una obediencia firme a Dios y del poder del Espíritu Santo, ha sido testigo de la liberación de miles de personas de la adicción y de la desesperanza. Su vida se asemeja a una parábola moderna de confianza.     En su autobiografía Chasing the Dragon, Pullinger cuenta que, a comienzos de sus veinte, sintió que Dios le pedía simplemente que "fuera", aunque no sabía a dónde. Un mentor de confianza le aconsejó que comprara el boleto más largo que pudiera pagar, orara y confiara en que Dios le mostraría dónde debía bajarse. Con apenas diez libras en el bolsillo, se embarcó desde Inglaterra. Cuando el barco llegó a Hong Kong en 1966, sinti...

Aprende a esperar delante de Dios

   Hay momentos en la vida en los que la fe no se mide por lo que hacemos, sino por cómo esperamos.  Esperar revela lo que realmente creemos de Dios. Cuando todo avanza según nuestros planes, es fácil decir que confiamos. Pero cuando el tiempo se alarga, cuando las respuestas no llegan y el silencio se instala, la espera se convierte en un espejo del corazón. Allí se pone a prueba no nuestra fuerza, sino nuestra confianza.    El Salmo 27 nos introduce en ese lugar sagrado y frágil. David no escribe desde la tranquilidad, sino desde la presión. Hay miedo, amenaza e incertidumbre. Y aún así, no huye. Permanece. Ora. Busca el rostro de Dios. La espera, para David, no es pasiva; es relacional. No espera algo de Dios; espera con Dios.  Eso es lo que transforma la espera.   Mientras clama; algo ocurre en su interior. Su oración no cambia las circunstancias; cambia su perspectiva. Poco a poco, la ansiedad da paso a la certeza: "he de ver la bondad del Señor e...

No te fíes en tus impulsos

     Si no somos cuidadosos, podemos vivir gobernados por una frase silenciosa que moldea nuestras decisiones: " si tan solo..."     Si tan solo tuviera estabilidad...   Si tan solo esta etapa fuera distinta...    Si tan solo las cosas encajaran....   Estos anhelos son comprensibles. Todos conocemos de la fatiga de la incertidumbre y el deseo de avanzar. Sin embargo, cuando esta lógica dirige el corazón, se convierte en un obstáculo espiritual. Nos hace creer que la confianza nacerá más adelante, cuando la realidad cambie, cuando las circunstancias se alineen.    La Escritura nos confronta con una verdad distinta: la confianza no suele crecer en la comodidad, sino en la dependencia. Y la dependencia se aprende en el desierto.   El desierto es ese lugar donde la vida no responde a nuestros impulsos. Donde los planes fallan, las fuerzas se agotan y las respuestas tardan. No es solo un espacio geográfico; es una experiencia e...

Renuncia a tu necesidad de control

     Esta semana nos hacemos una pregunta honesta y necesaria: ¿cómo puedo confiar en Dios en medio de la incertidumbre?   Al mirar la historia cristiana en busca de respuestas, se observa un patrón claro. Los hombres y mujeres cuya fe se parecía firme, incluso en circunstancias extremas, compartían una misma postura interior: la rendición. No se trata de una resignación pasiva, sino de una entrega consciente. Confiar en Dios, descubrieron, no es añadir algo más a nuestra vida, sino soltar aquello a lo que más nos aferramos: el control.     Hudson Taylor, pionero del movimiento misionero en China, comprendió que una vida inquieta que tener su raíz en una voluntad no rendida. Para Taylor, el desasosiego del alma no nacía tanto de la dificultad, sino de la resistencia interna. Confiar en Dios comienza cuando dejamos de dirigir.    Amy Carmichael llegó a la misma convicción tras décadas de servicio en la India. Para ella, la vida entregada a Dios imp...

Conoce más al Señor

   ¿Qué significa confiar en Dios en un mundo donde la confianza parece agotada?   Vivimos rodeados de información que se presenta como verdad, pero no siempre lo es. Noticias falsas, contenidos generados por inteligencia artificial y relatos cuidadosamente editados han erosionado nuestra capacidad de confiar. A esto se suma el descrédito de instituciones y liderazgos que, durante años, prometieron seguridad y terminaron decepcionando. No es extraño que hoy la confianza sea tan frágil.   Por eso, cuando escuchamos la invitación a "confiar en Dios", algo dentro de nosotros duda. No porque Dios haya cambiado, sino porque nosotros aprendimos a protegernos. La desconfianza se convirtió en un mecanismo de defensa.   La Escritura no ignora este comentario. La Biblia nunca describe la confianza como algo ingenuo ni automático. La presenta como una postura profunda del corazón que se forma con el tiempo. Confiar no es cerrar los ojos; es abrirlos. No es negar las herida...

La historia de David

       Cuando la Biblia nos presenta por primera vez a David, el hombre que se convertiría en el nuevo rey de Israel, parece que ni siquiera su propia familia creía en su capacidad de liderazgo.   Recordemos nuevamente su historia: Cuando Samuel llegó a la casa de Isaí para ungir al nuevo rey de Israel, pidió que le trajeran a todos sus hijos. Isaí obedeció y presentó a sus siete hijos mayores. Sin embargo, Samuel, guiado por el Espíritu de Dios, sabía que ninguno de ellos era el elegido. Entonces preguntó si había algún otro hijo. Isaí recordó a David, el más joven, quien estaba cuidando las ovejas en el campo. Lo llamaron y cuando David llegó, el Señor le dijo a Samuel que él era el escogido.   ¿Te ha pasado alguna vez lo mismo que le sucedió a David? Esa sensación de no ser considerado como parte de un gran plan, o quizás cuando comparan tu vida con la de otros, o simplemente has pensado que Dios tiene planes para los demás, pero no para ti.   Proba...

La historia de Josué

   El pueblo de Israel estuvo cautivo en Egipto durante mucho tiempo, hasta que Dios usó a Moisés para liberarlos de la esclavitud. Lamentablemente, después de varios años de deambular por el desierto, Moisés murió antes de llegar a la tierra que el Señor les había prometido. Es en este momento crucial cuando comienza la historia de Josué, a quien Dios eligió como el nuevo líder que guiaría a Israel hacia el cumplimiento de la promesa.    El propósito del Señor para la vida de Josué fue trascendental, pues no solo guió a su pueblo fuera del desierto, sino que también inició una nueva etapa en la historia de Israel.     Lo más impactante de la historia de Josué es cómo pasó de ser seguidor a convertirse en el líder que guiaría al pueblo de Dios. ¿Te imaginas lo díficil que debió ser para él asumir ese papel de liderazgo  de un día para otro, y justo cuando estaban a punto de alcanzar la promesa de Dios?    Haz una pausa y reflexiona sobre esto...