Una oración desde el suelo
¿Alguna vez has llegado al punto en que ya no te quedan fuerzas para seguir? ¡Elías si! Horas antes había contemplado cómo Dios enviaba fuego del cielo sobre el monte Carmelo. Había visto una de las demostraciones más extraordinarias del poder de Dios. Sin embargo, bastó una amenaza de Jezabel para que terminara solo en el desierto, agotado, asustado y deseando que todo acabara. Y fue bajo la sombra de un arbusto que Elías pronunció una de las oraciones más oscuras de toda la Escritura: " ¡Estoy harto, Señor! Quítame la vida" (versículo 4). No es una oración ejemplar; tampoco está llena de fe ni de esperanza. Es el clamor sincero de un hombre que ha llegado al límite. Y precisamente ahí encontramos la belleza de esta historia. Porque el consuelo de este pasaje no está en quien ora, sino en el Dios que escucha. " Se internó en el desierto y, después de caminar todo un día, se sentó a descansar bajo un enebro. Con deseos...