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La historia de David

       Cuando la Biblia nos presenta por primera vez a David, el hombre que se convertiría en el nuevo rey de Israel, parece que ni siquiera su propia familia creía en su capacidad de liderazgo.   Recordemos nuevamente su historia: Cuando Samuel llegó a la casa de Isaí para ungir al nuevo rey de Israel, pidió que le trajeran a todos sus hijos. Isaí obedeció y presentó a sus siete hijos mayores. Sin embargo, Samuel, guiado por el Espíritu de Dios, sabía que ninguno de ellos era el elegido. Entonces preguntó si había algún otro hijo. Isaí recordó a David, el más joven, quien estaba cuidando las ovejas en el campo. Lo llamaron y cuando David llegó, el Señor le dijo a Samuel que él era el escogido.   ¿Te ha pasado alguna vez lo mismo que le sucedió a David? Esa sensación de no ser considerado como parte de un gran plan, o quizás cuando comparan tu vida con la de otros, o simplemente has pensado que Dios tiene planes para los demás, pero no para ti.   Proba...

La historia de Josué

   El pueblo de Israel estuvo cautivo en Egipto durante mucho tiempo, hasta que Dios usó a Moisés para liberarlos de la esclavitud. Lamentablemente, después de varios años de deambular por el desierto, Moisés murió antes de llegar a la tierra que el Señor les había prometido. Es en este momento crucial cuando comienza la historia de Josué, a quien Dios eligió como el nuevo líder que guiaría a Israel hacia el cumplimiento de la promesa.    El propósito del Señor para la vida de Josué fue trascendental, pues no solo guió a su pueblo fuera del desierto, sino que también inició una nueva etapa en la historia de Israel.     Lo más impactante de la historia de Josué es cómo pasó de ser seguidor a convertirse en el líder que guiaría al pueblo de Dios. ¿Te imaginas lo díficil que debió ser para él asumir ese papel de liderazgo  de un día para otro, y justo cuando estaban a punto de alcanzar la promesa de Dios?    Haz una pausa y reflexiona sobre esto...

La historia de Pablo

   La historia de Pablo es el ejemplo perfecto de cómo Dios transformó a un perseguidor de cristianos, en una de las figuras más importantes de toda la Biblia.    Saulo de Tarso, quien más tarde sería conocido como Pablo, es la prueba de que tu pasado no define tu destino. No importa cuáles hayan sido tus errores, Dios tiene un plan maravilloso para tu futuro.    Profundicemos en el pasaje de hoy: Un día, el Señor se reveló a Ananías, un discípulo de Jesús que vivía en Damasco, y le pidió que buscara a Pablo. Ante esta instrucción, es probable que Ananías se haya preguntado cómo era posible que Dios quisiera usar a un hombre como él. Sin embargo, ante sus dudas, el Señor reafirmó su propósito diciendo: "Ese hombre es mi instrumento escogido."    Si para Ananías fue díficil aceptar la voluntad de Dios, imagina lo complicado que fue para Pablo creer en su propio llamado.    Todos hemos experimentado esa sensación cuando Dios se revela en n...

La historia de Moisés

    Moisés es uno de los personajes más significativos del Antiguo Testamento. Su vida es una poderosa muestra del poder de Dios y de cómo él actúa. A través de Moisés, el Señor liberó a su pueblo de la esclavitud en Egipto y los guió con amor y paciencia por el desierto, llevándolos hacia la tierra prometida.   Sin embargo, aunque la historia de Moisés como un gran líder de Israel es impresionante, él no siempre fue así. De hecho, como nos revela el pasaje de hoy, cuando el Señor le habló por primera vez, Moisés no se sentía preparado para cumplir con la tarea que se le había encomendado. En lugar de aceptar confiadamente el mandato de Dios, su primera reacción fue cuestionar el plan diciendo : " ¿Y qué hago si no me creen ni me hacen caso?".   Después, hizo otro intento para librarse de la responsabilidad descalificándose a sí mismo diciendo: " Señor, yo nunca me he distinguido por mi facilidad de palabra."     Y finalmente, cuando se dio cuenta de que su...

La historia de María

    En la sociedad actual, es común pensar que nuestro propósito en la vida se define por nuestros logros. Sin embargo, la Escritura nos revela que los planes de Dios no dependen de nuestros éxitos, sino de su voluntad. Por ello, éstos siempre serán mucho más extraordinarios de lo que podríamos imaginar.    Por tanto, en los próximos días, exploraremos la vida de ocho personajes bíblicos para descubrir cómo el Señor puede obrar de manera extraordinaria en personas comunes cuando confían en él con todo su corazón.    El pasaje de hoy narra la historia de la anunciación, cuando un ángel se apareció a María para comunicarle que daría a luz a Jesús. Aunque es un fragmento breve de la Escritura, es un ejemplo perfecto de cómo una mujer aceptó los propósitos de Dios sin miedo al futuro, sin imaginar que este evento cambiaría al mundo para siempre.   Aunque esta historia bíblica es muy conocida, ya que narra los primeros acontecimientos de la llegada de Jesús...

La paz que triunfa en el caos

   Juan relata que los discípulos obedecieron a Jesús y subieron a la barca. No estaban huyendo ni desobedeciendo; estaban siguiendo una instrucción clara. Y aun así, la tormenta llegó. Esto nos enseña algo importante desde el inicio: obedecer a Cristo no nos libra de las dificultades, pero sí nos coloca bajo su cuidado.     La noche cayó, el viento se levanto y el lago se volvió peligroso. Los discípulos remaban con esfuerzo, avanzando poco y cansándose mucho. Jesús no estaba con ellos en la barca y esa ausencia aparente intensificó el miedo. A veces, lo más difícil de la tormenta no es el viento, sino la sensación de que Dios está lejos.    Pero Jesús nunca perdió de vista a los suyos.  Cuando el caos parecía dominarlo todo, Jesús se acercó caminando sobre el agua. No calmó la tormenta primero; se reveló a sí mismo en medio de ella. Su autoridad no se muestra solo cuando las aguas están tranquilas, sino cuando él camina sobre aquello que amenaza con ...

Cuando lo poco es suficiente en manos de Dios

    Jesús ve a la multitud que se acerca y sabe que tiene hambre. No es una sorpresa ni un problema fuera de control. Antes de que alguien diga una palabra, él ya conoce la necesidad. Entonces se dirige a Felipe y le hace una pregunta: " ¿Dónde vamos a comprar pan para que coma esta gente?". Juan aclara algo importante: Jesús ya sabía lo que iba a hacer. La pregunta no era por falta de respuesta, sino para enseñar.   Felipe responde con honestidad. Hace cuentas y reconoce que no alcanza. Andrés también dice la verdad: lo poco que hay no es suficiente para tanta gente. Ambos miran la situación tal como es, pero se quedan allí. Ven el problema, pero no ven aún a Dios actuando en medio de él.   Jesús hace algo distinto. No pide más recursos ni busca una mejor estrategia. Primero pide que la gente se siente. En medio de la necesidad, introduce calma y orden.   Luego toma lo poco que hay, da gracias y comienza a repartir. El milagro no empieza con la multiplicación, ...