Eres suficiente
El síndrome del impostor es la sensación de no ser realmente lo que los demás creen, y de que en ualquier momento alguien lo descubrirá. Todos lo experimentamos. Tal vez estás sosteniendo todo por fuera mientras por dentro te sientes insuficiente. Tal vez asistes a la iglesia con cierta inquietud, esperando que nadie observe tu vida con demasiada atención. Muchos cargamos con esa voz interna que insiste: " no eres suficiente", "no eres auténtico..." junto con el esfuerzo constante de ocultarla para que nadie más la escuche. La respuesta de la cultura de hoy, aunque bien intencionada, suele ser limitada. Se nos anima a repetir que somos suficientes hasta creerlo. Las afirmaciones y el diálogo interno positivo se presentan como soluciones. Sin embargo, cuando esa seguridad depende únicamente de nuestra propia convicción, no se sostiene. La sensación de impostor regresa porque el peso del veredicto sigue recayendo sobre nosotros. La Escritura parte de otro lu...