Más que milagros
Esta semana reflexionaremos sobre los milagros de Jesús en el Evangelio de Juan. Sin embargo, Juan los llama señales porque no fueron demostraciones de poder. Cada una revela algo profundo sobre quién es Jesús. A través de ellas, descubrimos que él no es solamente un maestro extraordinario, sino también el Hijo de Dios que vino a traer vida al mundo. La primera de estas señales ocurrió durante una boda en Caná de Galilea. Jesús estaba alló con sus discípulos, participando de una celebración común. Este detalle es significativo. Nuestro Señor no vivía distante de las personas ni desconectado de su realidad. Estaba presente en las mesas, en las conversaciones, en los momentos de alegría y también en medio de las preocupaciones más cotidianas. En medio de la fiesta surgió un problema inesperado: el vino se acabó. Para los anfitriones, aquello representaba una gran verguenza. Entonces Jesús realizó su primer milagro, transformando agua en vino , y no en cualquier v...