El arte perdido de la reverencia
La reverencia parece ser algo cada vez más extraño en nuestra cultura actual. Hoy en día, desconfiamos de la autoridad, el respeto hacia los mayores ha disminuido y muchas veces cuestionamos por qué alguien merece nuestra consideración. Incluso cuando pensamos en Dios, a menudo lo vemos como un Padre amoroso o un amigo cercano, pero nos cuesta recordarlo como un Rey santo y perfecto. Sin embargo, aunque Dios sí es nuestro Padre y amigo, nunca debemos olvidar que también es nuestro Creador soberano. Imagina que te invitan a reunirte con un jefe de Estado, un monarca o un primer ministro. ¿Cómo te prepararías para ese encuentro? Seguramente llegarías puntual, cuidarías tu apariencia y tu comportamiento, y sobre todo mostrarías respeto. De ninguna manera harías bromas ni actuarías de forma casual ante alguien tan importante, ¿verdad? Ahora, medita en esto: si reaccionamos así ante líderes humanos, ¿cuánto más deberíamos honrar con nuestra conducta y nuestras ...