De la ansiedad a la confianza
El relato del nacimiento de Jesús no sólo nos muestra que Dios eligió hacerse como uno de nosotros, también nos enseña el profundo impacto que tuvo en quienes vivieron este acontecimiento de cerca y la transformación interior que experimentaron. La historia de María es el ejemplo perfecto: pasó de sentir una gran ansiedad a confiar plenamente en Dios. Aunque el evangelio no especifica su edad, la tradición y las prácticas sociales de la época sugieren que María aún era una adolescente cuando recibió la visita del ángel con el mensaje que cambiaría su vida para siempre.
¿Te imaginas como se sintió María al enterarse de que había sido elegida por Dios para ser la madre de su Hijo? Seguramente su corazón se aceleró y su mente se llenó de preguntas: ¿Cómo es posible que ella, una mujer común y corriente, tuviera una misión tan importante? Es probable que la gente a su alrededor comenzara a murmurar. Sin embargo, Dios conocía lo que había en su corazón, y por eso, las primeras palabras del ángel fueron simples y profundas: "No tengas miedo."
Aunque la Biblia no entra en más detalles sobre lo que pasó en la mente y en el corazón de María, todos hemos sentido momentos de incertidumbre y temor. La realidad es que, cuando si las cosas no salen como esperamos, superar el miedo puede ser muy díficil. En esta Navidad puede que nos sintamos así, pero Dios quiere darnos paz para que confiemos en Él celebrando su venida a este mundo.
"María dijo entonces: Yo soy la sierva del Señor. ¡Cúmplanse en mí lo que has dicho! Y el ángel se fue de su presencia." (Lucas 1:38).
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