La esencia de la generosidad

  Había una vez un niño que siempre regalaba su dinero del almuerzo en la escuela. Esto sorprendía tanto a sus compañeros que le preguntaban cómo podía hacerlo con tanta tranquilidad. Él simplemente les respondía con una sonrisa: " Es fácil, sólo le mando un mensaje a mi papá y le pido más dinero." 

 Aunque esta historia muestra la generosidad de una forma sencilla, en realidad nos deja una enseñanza profunda. Si lo analizan con detenimiento, la generosidad del niño surge de manera tan natural y espontánea porque confía plenamente en la provisión de su padre. Él sabe que nunca la faltará nada y, por eso, da a los demás sin temor y con tanta libertad.

  Esto nos pone a reflexionar acerca de nuestro corazón y cómo podemos confiar en Dios en que Él proveerá nuestras necesidades y cómo compartir con otros lo que Él nos da. Jesús en una ocasión en el Templo vió a una viuda pobre que dio todo lo que tenía en comparación con los ricos que dieron lo que les sobraba. Dios ve nuestro corazón y no tanto la cantidad de dinero que depositamos. Así que compartamos lo que tenemos en los demás y confiemos en el Señor.

 " Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: De cierto les digo que esta viuda pobre echo más que todos los que han echado en el arca, porque todos han echado de lo que les sobra, pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, ¡todo su sustento!" (Marcos 12:43-44).

Comentarios

Entradas más populares de este blog

María, un ejemplo de obediencia

Poderoso para guardarte

No ames el mundo