Dios vigila que se cumpla su palabra

   Todos queremos que nuestra voz y nuestra opinión sean tomadas en cuenta. Cuando eres pequeño, quieres formar parte de la comunidad, de las opiniones y conversaciones importantes. Luego, cuando creces, maduras y entras en el mundo laboral, quieres un lugar en la mesa, compartir tus ideas en una reunión y que la gente te escuche activamente. Todos queremos que nos escuchen. Con el surgimiento de las redes sociales, todo el mundo tiene voz, estamos saturados de información, pero con un déficit de sabiduría. Entonces, ¿cómo podemos tener realmente algo significativo qué decir?

 Sumergiéndonos en la palabra de Dios y dejando que su palabra nos inunde.

 Cuatro veces en el capítulo 1 de Jeremías se menciona: " la palabra del Señor vino a mí"; y otras 123 veces, en todo el Antiguo Testamento. Cuando escuchamos la palabra de Dios y la compartimos con otros, nuestras palabras tienen valor, ¡tenemos algo importante que decir! En definitiva, si quieres encontrar tu voz, primero debes escuchar la voz de Dios. Tú eres la única Biblia que algunas personas podrán leer. La pregunta es :¿eres una buena traducción?

 Cuando el joven profeta Jeremías escuchó a Dios, él le habló sobre un almendro. El significado de esta imagen es que este árbol era uno de los primeros en florecer. Antes de que las hojas empezaran a crecer, echaba flores blancas, que eran una indicación y una promesa de la primavera, la señal de que la estación empezaba a cambiar.

  " El Señor me dijo: Has visto bien. Me estoy apresurando a poner mi palabra por obra. " (Jeremías 1:12).

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