El poder está en su palabra

   ¿Cómo crees que cambiarían tu vida y tus circunstancias si te comprometieras diariamente a pasar tiempo y a reunirte con Dios en su palabra? Cuando abrimos nuestra Biblia, Dios abre su boca y nos habla.

  Solemos pensar que, simplemente, tomamos la Biblia y comenzamos a leer, pero, en realidad, tomamos la Biblia y ella comienza a leernos. Es en estos momentos cuando aprendemos a usar la palabra de Dios con mayor propósito, regularidad y consistencia. De esta manera somos capaces de lidiar con las circunstancias del día a día. ¿Por qué? Porque el escritor de los Hebreos dice que la palabra de Dios es viva, dinámica y activa.

  La Escritura nos guía cuando nos sentimos perdidos, es nuestra luz en los momentos más oscuros. Es una mano segura cuando caemos y nos ofrece promesas fieles cuando nos sentimos abandonados. Puede ser una almohada para reposar la cabeza cuando nos sentimos cansados y un escudo cuando nos enfrentamos a diversas dificultades. Es una espada que podemos empuñar cuando nos sentimos atacados y nos da esperanza cuando estamos al borde de la desesperación. Nos da paz en medio de la ansiedad y nos ofrece valor en tiempos de miedo. La palabra de Dios es su carta de amor para ti. Ella te dice quién es Dios y quién eres tú en él.

 Toda la Escritura es inspirada por Dios y percibimos su significado por el Espíritu Santo, que toma estas palabras y las guarda en nuestro corazón. Hoy, haz todo lo que necesites para profundizar en la palabra de Dios. Encuentra el ritmo y la rutina que te ayuden a entrar en su palabra diariamente.

 " La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que las espadas de dos filos, pues penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. " (Hebreos 4:12).

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