Derribando fortalezas
¿Has escuchado alguna vez: " Todo iba bien hasta que encontramos un bache en el camino"? Pablo ciertamente pasó por muchos "baches"durante sus años de ministerio. Uno de ellos con el que lo vemos lidiar en la segunda carta a los Corintios, es con un grupo de críticos opositores. Ellos estaban cuestionando la capacidad de Pablo para el ministerio, llamándolo débil y ridiculizando su habilidad para hablar.
Quizás la mente de Pablo estaba llena de dudas e inseguridades cuando escuchó por primera vez esos comentarios maliciosos. ¿Será que las críticas de aquellas personas repercutieron en sus pensamientos? Tal vez él no los haya repetido en voz alta, pero incluso, sólo pensar en ellos pudo haberle causado daño.
Cuando nos enfrentamos con baches dolorosos e inesperados en la vida, es díficl evitar los pensamientos negativos. pensamientos de duda, desánimo y derrota. Si no administramos correctamente este tipo de pensamientos, pueden llevarnos a lugares a los que no queremos ir. Pueden derribarnos e impedirnos vivir de la manera que Dios quiere que vivamos.
Pablo nos recuerda que nuestro enemigo no pelea como el mundo lo haces, pero Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para salir victoriosos.
" Las armas con las que luchamos no son las de este mundo, sino las poderosas armas de Dios, capaces de destruir fortalezas y de desbaratar argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y de llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. " (2 Corintios 10:4-5).
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