Demos gracias a Dios por su provisión

   Nuestra vida suele ser tan acelerada y llena de compromisos que es fácil olvidar el origen de lo que tenemos. Nos acostumbramos a dar por sentado lo bueno que ocurre, sin detenernos a disfrutarlo. Sin embargo, cuando dedicamos tiempo para reflexionar sobre nuestras bendiciones y agradecer a Dios por ellas, algo cambia en nuestra mente y corazón. Esta transformación nos permite ver cualquier situación, incluso las más difíciles, como una oportunidad para mostrar gratitud a Dios.

  No sé cómo te encuentres hoy. Tal vez todo esté saliendo bien en tu vida, o quizá nada sucede como esperabas. En cualquiera de los casos, si tomas un momento para reflexionar, verás que siempre hay razones para agradecer por lo que Dios ha hecho en tu vida.

  En el pasaje de hoy, Pablo se dirige a la iglesia de Corinto, recordándoles que el Señor es más grande que cualquier necesidad. Por ello les dice: "Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes." Esto no solo asegura que nunca nos faltará lo esencial, sino que también nos anima a compartir con otros lo que recibimos. Más adelante, Pablo enfatiza: "Dios ama al que da con alegría."

  " Pero recuerden esto: El que poco siembra, poco cosecha; y el que mucho siembra, mucho cosecha. Cada uno debe dar según se lo haya propuesto en su corazón, y no debe dar con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama a quien da con alegría." (2 Corintios 9:6-7).

Comentarios

Entradas más populares de este blog

María, un ejemplo de obediencia

Poderoso para guardarte

No ames el mundo