Un ángel se aparece a los pastores

    Cuando la vida nos sonríe con algo maravilloso, queremos compartirlo con quienes más queremos, aquellas personas especiales que se alegran por nosotros y que han estado allí en los buenos y los malos momentos.

  Cuando Dios quería dar a conocer la noticia más grande de todas, la compartió con los pastores. Te preguntarás ¿por qué a ellos?

  Los pastores no eran personas poderosas ni influyentes. Pero tenían algo invaluable: un corazón humilde y dispuesto a recibir con asombro el milagro del nacimiento de Jesús.

   Ellos estaban en un campo, rodeados de ovejas, cuando un ángel irrumpió en la escena. ¡Imagínate su asombro! La Escritura dice que la gloria del Señor los envolvió en su luz, y se llenaron de temor.

  Los pastores eran lo opuesto a las figuras importantes de la época. No obstante, su humildad los hacía perfectos para recibir y compartir las buena nuevas. Ellos se sintieron honrados y su reacción fue completamente diferente a lo que los líderes religiosos de ese tiempo hubieran mostrado.

  Estos humildes cuidadores de ovejas no se quedaron callados. Se llenaron de alegría y esparcieron la noticia, impactando a todos los que la escuchaban. No se preocupaban por su imagen o por lo que pensaran los demás; estaban llenos de un gozo que solo podía venir de la presencia de Jesús.

  El impacto que tuvieron estos pastores es una muestra de la sabiduría divina. Dios sabía que ellos compartirían las buenas nuevas a otros e incluso sus vidas serían transformadas en el proceso.

  " En esa misma región había pastores que pasaban la noche en el campo cuidando a sus rebaños. Allí un ángel del Señor se les apareció, y el resplandor de la gloria del Señor los envolvió. Ellos se llenaron de temor, pero el ángel les dijo: No teman, que les traigo una buena noticia, que será para todo el pueblo motivo de mucha alegría. " (Lucas 2:8-10).

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Ismael e Isaac

La amistad: un regalo divino

Cortando el pábilo