Jesús es el Señor

    Hoy nos encontramos con una poderosa e inconfundible declaración sobre el camino a la salvación. El apóstol Pablo comienza con la declaración absoluta, "Jesús es el Señor." 

  Esta declaración va más allá de cualquier frase o palabra vacía. Pablo nos invita a autovevaluarnos y a aceptar a Jesús como la autoridad legítima y suprema de nuestra vida.

  Antes de aceptar a Jesús tal vez creímos que éramos los dueños de nuestra vida, determinando nuestro propio destino y tomando nuestras propias decisiones según nuestros deseos. Sin embargo, a medida que el Espíritu de Dios trabaja en nosotros, nuestra percepción cambia y comenzamos a entender la realidad de la vida tal cómo Dios la diseñó. Comprendemos y aceptamos que Jesús es el Señor.

  Cuando confesamos con nuestra boca que Jesús es el Señor y creemos con el corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, se desencadena en nosotros un evento transformador. Dios, en su infinita misericordia, hace lo que ningún ser humano puede hacer, él nos otorga la salvación, perdona nuestros pecados y permite que el Espíritu Santo more en nosotros para ser adoptamos como sus hijos.

  Hoy acepta a Jesús como tu Señor y Salvador y experimentarás una transformación total, tu vida se llenará de propósito y verdadero significado, y vivirás una vida plena de la mano de tu Señor.

  " Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para alcanzar la justicia, pero con la boca se confiesa para alcanzar la salvación." (Romanos 10:9-10).

Comentarios

Entradas más populares de este blog

María, un ejemplo de obediencia

Poderoso para guardarte

No ames el mundo