La historia de Pablo
La historia de Pablo es el ejemplo perfecto de cómo Dios transformó a un perseguidor de cristianos, en una de las figuras más importantes de toda la Biblia.
Saulo de Tarso, quien más tarde sería conocido como Pablo, es la prueba de que tu pasado no define tu destino. No importa cuáles hayan sido tus errores, Dios tiene un plan maravilloso para tu futuro.
Profundicemos en el pasaje de hoy: Un día, el Señor se reveló a Ananías, un discípulo de Jesús que vivía en Damasco, y le pidió que buscara a Pablo. Ante esta instrucción, es probable que Ananías se haya preguntado cómo era posible que Dios quisiera usar a un hombre como él. Sin embargo, ante sus dudas, el Señor reafirmó su propósito diciendo: "Ese hombre es mi instrumento escogido."
Si para Ananías fue díficil aceptar la voluntad de Dios, imagina lo complicado que fue para Pablo creer en su propio llamado.
Todos hemos experimentado esa sensación cuando Dios se revela en nuestra vida, especialmente porque nos cuesta creer que él puede usarnos. El peso de nuestros errores y fracasos pasados nos limita, y a menudo, preferimos desistir de nuestro llamado.
Sin embargo, hoy el Señor desea encontrarse contigo de la misma manera en la que se reveló a Pablo. Sin importar tus fallas o lo que hayas hecho antes, hoy él reafirma tu propósito y te recuerda que eres su instrumente escogido.
" Y el Señor le dijo: Ve allá, porque él es para mí un instrumento escogido. Él va a llevar mi nombre a las naciones, a los reyes y a los hijos de Israel." (Hechos 9:15).
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