Actúa ante las oportunidades

    El pasaje de hoy se desarrolla en una época en la que el pueblo de Israel vivía bajo el yugo de Sísara, un temido comandante del ejército cananeo. Tras una derrota, el tuvo que huir buscando refugio. Es en este punto donde interviene la protagonista de nuestra historia: Jael. 

   La Escritura no ofrece muchos detalles sobre su vida, solo nos dice que era la esposa de Heber, un hombre que vivía en paz con todos. Sin embargo, a pesar de no ser una guerrera, Dios había preparado un plan para ella.

  Años atrás, Débora quien guiaba y gobernaba a Israel, profetizó que su pueblo sería liberado de la opresión gracias a una valiente mujer. ¿Sabes de quién se trataba?

    Exactamente, era Jael.

 Regresemos una vez más al pasaje hoy. Como aprendimos anteriormente, Sísara, después de huir de una fuerte batalla, llegó a la tienda de Jael quien la acogió con amabilidad, ofreciéndole refugio y un lugar para descansar. Sorprendentemente, este simple acto fue el inicio de cumplimiento de la profecía de Débora.

 Si analizas con detenimiento los acontecimientos que narra la Escritura, podrás darte cuenta de que Jael respondió a una oportunidad que tal vez no volvería a presentarse. Superando cualquier temor, ella asumió su papel y puso fin al terror que Sísara había creado para los israelitas.

  " Pero como Sísara estaba muy cansado y pronto se quedó dormido, Yael tomó una estaca de la tienda y un mazo y, acercańdose sigilosamente, le clavó la estaca en las sienes, hasta hundirla en tierra. Así murió Sísara." (Jueces 4:21).

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