¿Vives por los likes o por Jesús?

   Durante esta semana hemos reflexionado sobre cómo las motivaciones de nuestro corazón y una relación de intimidad con Dios, nos despojan del peso que conlleva vivir para los demás. Es por eso que nuestro aprendizaje de hoy se centrará en descubrir qué nos impulsa a actuar como lo hacemos. En otras palabras, responderemos juntos la pregunta : "¿A quién estoy tratando de complacer?"

    Hay una verdad muy profunda que a veces pasa en nuestra vida: nuestra forma de ver la vida está ligada a las personas que queremos complacer. ¿Te has dado cuenta de esto? 

 Someter nuestro actuar al reconocimiento de los demás, es como colocarle una correa invisible a nuestras emociones y acciones. Con esto, perdemos nuestro poder de decisión y se lo otorgamos a los otros, permitiéndoles validar nuestra propia identidad basada en sus opiniones.

  Por eso es tan importante determinar con claridad si estamos viviendo para complacer a los demás. No hay otra opción, es algo en lo que necesitamos ser profundamente intencionales si queremos cambiar la forma en la que nos hemos conducido hasta el día de hoy. De otra manera, nos arriesgamos a perder el camino y a escuchar las voces equivocadas.

  "¿Busco acaso el favor de la gente, o el favor de Dios? ¿O trato acaso de agradar a la gente? ¡Si todavía buscara yo agradar a la gente, no sería siervo de Cristo!" (Gálatas 1:10). 

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