Un nuevo comienzo

  Durante las últimas semanas hemos profundizado en la identidad y en la importancia de alinear nuestra percepción con la de Dios. Ayer examinamos el control que la culpa y la verguenza pueden ejercer sobre nuestra autoestima y expusimos el profundo temor que la idea " No soy más que mi peor momento" causa en nuestro corazón. Esto nos lleva a recordar que somos lo que Cristo ha hecho por nosotros.

 Hoy seguiremos reflexionando sobre cómo dejar el pecado y la verguenza atrás y caminar sin obstáculos y sin miedo hacia el futuro.

El pasaje de hoy nos recuerda una verdad poderosa: "... si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, lo nuevo ha llegado!"

  Seguramente te has sentido agobiado por sentimientos negativos sobre tu pasado: fracasos, remordimientos y verguenza. Es díficil parar cuando nuestra mente nos molesta constantemente con las mismas ideas, sin embargo, hoy te invito a hacer una pausa para recordar que en Cristo hemos sido hechos nuevos.

 No somos solo una versión refinada y que ha pasado por algunos cambios ligeramente visibles, hemos sido transformados por completo. Como una oruga que se convierte en mariposa, la obra que Cristo realiza en nosotros nos cambia de manera irreversible. No hay vuelta atrás.

 " De modo que si alguno está en Cristo, ya es una nueva creación; atrás ha quedado lo viejo; ¡ahora ya todo es nuevo!" (2 Corintios 5:17).

Comentarios

Entradas más populares de este blog

María, un ejemplo de obediencia

Poderoso para guardarte

No ames el mundo