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Mostrando las entradas de agosto, 2026

He perdido el asombro

   ¿Recuerdas cómo era tu fe cuando conociste a Jesús?  Quizás no sabías mucho sobre la Biblia. Tal vez todavía tenías muchas preguntas. Pero había algo que llenaba tu corazón: el asombro de descubrir que Dios te amaba más de lo que imaginabas. Con el paso del tiempo, la vida sigue adelante. Llegan las responsabilidades, los problemas, las decepciones y las prisas. Seguimos creyendo en Jesús, pero poco a poco otras cosas empiezan a ocupar el centro de nuestra atención.   No perdemos la fe de un día para otro. Simplemente dejamos de volver al lugar donde todo comenzó.  Por eso me conmueve que Pablo escriba estas palabras a una iglesia que ya conocía de Cristo. No les presenta una nueva enseñanza ni una experiencia diferente. Les recuerda el evangelio que un día recibieron y en el cual seguían firmes. Como si les dijera:   "No olviden aquello que transformó su vida."   " En primer lugar, les he enseñado lo mismo que yo recibí: Que, conforme a las Es...

Aprendiendo a estar presente

   Vivimos en un mundo que nunca se detiene.  Siempre hay algo que hacer, una preocupación que resolver o una nueva distracción que reclama nuestra atención. Poco a poco, nuestra mente se llena de ruido y nuestro corazón olvida dónde encontrar descanso.  Por eso las palabras del pasaje de hoy siguen siendo tan necesarias.  Lo más sorprendente es que este salmo no fue escrito en un momento de tranquilidad. Habla de montañas que se derrumban, mares embravecidos y naciones enteras sacudidas por el caos. Y, sin embargo, en medio de ese escenario, Dios pronuncia una de las invitaciones más hermosas de toda la Biblia:    "Quédense quietos y reconozcan que Yo soy Dios." ¡Qué diferente es la paz de Dios! El mundo nos dice que solo podremos descansar cuando desaparezcan los problemas. Dios nos invita a descansar porque él permanece, aun cuando los problemas siguen ahí. Su paz no nace de la ausencia de problemas. Nace de su presencia.   " ¡Alto! ¡Reconozcan...

La tiranía de lo urgente

   ¿Alguna vez has terminado con el día con la sensación de que hiciste muchas cosas... pero descuidaste las más importantes?   Vivimos rodeados de responsabilidades. Hay mensajes por responder, pendientes por resolver y personas que necesitan algo de nosotros. Sin darnos cuenta, empezamos a creer que vivir ocupados es lo mismo que vivir con propósito.  Marta también lo creyó.  Cuando Jesús llegó a su casa, ella hizo lo que cualquiera habría hecho: comenzó a servir. Preparó todo para recibirlo de la mejor manera posible. Su deseo era bueno.  Pero, en medio de tanta actividad, ocurrió algo que ella no advirtió. Estaba tan ocupada preparando todo para Jesús... que dejó de disfrutar a Jesús.  Qué fácil es que también nos ocurra a nosotros.  Podemos llenar nuestros días de responsabilidades, servir a los demás e incluso hacer muchas cosas para Dios... y aún así, descuidar lo más importante: estar con él.   " Jesús le respondió: Marta, Marta, está...

Deseando las cosas equivocadas

   Imagina que llegas a casa con muchísima hambre. Sobre la mesa ves un plato que parece delicioso. Lo pruebas... y descubres que es de plástico.   Sé que suena absurdo, pero ahora imagina que, aun así, sigues comiéndolo hasta olvidar el sabor de la comida verdadera.   Eso es exactamente lo que describe Isaías.  Con amor, Dios le pregunta a su pueblo:  "¿Por qué gastan dinero en lo que no es pan, y su trabajo en lo que no satisface?"  Es la pregunta de un Padre que ve a sus hijos buscando vida donde nunca podrán encontrarla.  Y, si somos honestos, también es una pregunta para nosotros.  Vivimos rodeados de cosas que prometen llenarnos: entretenimiento, reconocimiento, redes sociales o distracciones que mantienen nuestra mente ocupada. Nos ofrecen una satisfacción momentánea, pero el vacío siempre regresa.   " Todos ustedes, los que tienen sed: Vengan a las aguas, y ustedes, los que no tienen dinero, vengan y compren, y coman. Vengan y co...

El costo oculto

   Ayer descubrimos que la distracción moldea nuestro corazón. Hoy veremos otra verdad igual de importante: la distracción siempre tiene un costo.  El problema es que casi nunca lo vemos.  Cuando una distracción ocupa nuestra atención, no solo perdemos unos minutos. También dejamos de invertir ese tiempo en algo que realmente podía transformar nuestra vida.  Cada vez que decimos "sí" a una cosa, también decimos "no" a otra cosa.  Quizá sea una oración que dejamos para más tarde.  Un momento de calidad con nuestra familia. Un acto de obediencia o simplemente un instante de silencio en el que Dios quería hablar a nuestro corazón.  Eso fue lo que comprendió Nehemías.  Mientras reconstruía las murallas de Jerusalén. sus enemigos intentaron apartarlo de la obra que Dios le había confiado. Una y otra vez lo llamaron para que abandonara su misión.   "me mandaron un mensaje que decía: Queremos reunirnos contigo en alguna de las aldeas del campo ...

Una vida dispersa

   ¿Te sientes distraído o distraída hoy? ¿Cómo si tu mente nunca terminara de descansar o como si siempre hubiera algo reclamando tu atención? No eres el único ni la única.  Vivimos en un mundo diseñado para fragmentar nuestra atención. Cada notificación, cada pantalla y cada preocupación compiten por ocupar un lugar en nuestro corazón. Y poco a poco terminamos aceptando esa dispersión como si fuera normal.  Pero Dios nunca nos creó para vivir así.  Durante esta semana vamos a recuperar algo que quizá ni siquiera sabíamos que habíamos perdido: una atención capaz de permanecer en la presencia de Dios.  Sin embargo, antes de cambiar nuestros hábitos, necesitamos comprender algo mucho más profundo.  La distracción no es simplemente un problema de disciplina.   Es un problema de adoración. Cada día, algo está formando nuestro corazón. Todo aquello a lo que prestamos atención va moldeando nuestros deseos, nuestros pensamientos y, finalmente, la person...

El arte perdido de la autenticidad

  Un estudio reciente de 2023, realizado con mil participantes de la Generación Z, reveló algo alarmante: el impacto de las comparaciones en línea es devastador. Un 92% de los encuestados admitió haber experimentado consecuencias negativas después de compararse con otros en redes sociales, y la mitad de ellos reportó baja autoestima o problemas de ánimo como resultado. Lo cierto es que estas comparaciones a menudo nos dejan sintiéndonos inseguros, insatisfechos y descontentos con nuestra vida o apariencia.   Sin embargo, la ironía de estas dolorosas estadísticas es que las personas con las que nos comparamos suelen mostrar solo una versión idealizada de la realidad. Uno de los investigadores lo expresó así: "La redes sociales increíbles para unir a las personas y dar voz a quienes no las tienen, pero también pueden ser una exhibición increíblemente falsa,una colección de los mejores momentos, y a menudo, olvidamos eso."   Vivimos atrapados en una cultura de apariencias, e...

El arte perdido de la moderación

  Todos sentimos una gran admiración por las historias de atletas que superan la adversidad para alcanzar la grandeza porque nos motivan a creer que nosotros podemos hacerlo también.   Sólo por mencionar algunos ejemplos, tenemos el caso de Wlima Rudolph, que venció la polio y el racismo para convertirse en la primera mujer estadounidense en ganar tres medallas de oro en las Olimpiadas. O Bethany Hamilton quien a pesar de haber perdido un brazo en un ataque de tiburón a los 13 años, volvió al surf y se convirtió en una estrella, inspirando a millones de personas. También está Usain Bolt, quien a pesar de nacer con escoliosis, desafió todos los pronósticos para convertirse en el hombre más rápido del mundo.  Todas estas historias son impresionantes, pero a menudo pasamos por algo crucial: el sacrificio extraordinario, el autocontrol y la disciplina son necesarios para triunfar. Detrás de cada medalla de oro hay  momentos de restricción: decir no a la comodidad, a los ...

El arte perdido de la reverencia

   La reverencia parece ser algo cada vez más extraño en nuestra cultura actual. Hoy en día, desconfiamos de la autoridad, el respeto hacia los mayores ha disminuido y muchas veces cuestionamos por qué alguien merece nuestra consideración. Incluso cuando pensamos en Dios, a menudo lo vemos como un Padre amoroso o un amigo cercano, pero nos cuesta recordarlo como un Rey santo y perfecto. Sin embargo, aunque Dios sí es nuestro Padre y amigo, nunca debemos olvidar que también es nuestro Creador soberano.  Imagina que te invitan a reunirte con un jefe de Estado, un monarca o un primer ministro. ¿Cómo te prepararías para ese encuentro? Seguramente llegarías puntual, cuidarías tu apariencia y tu comportamiento, y sobre todo mostrarías respeto. De ninguna manera harías bromas ni actuarías de forma casual ante alguien tan importante, ¿verdad?   Ahora, medita en esto: si reaccionamos así ante líderes humanos, ¿cuánto más deberíamos honrar con nuestra conducta y nuestras ...

El arte perdido del arrepentimiento

  ¿Sabes qué significa arrepentirse? El arrepentimiento es una palabra que a menudo se malinterpreta. Quizás la asocias con juicio, culpa o temor. O tal vez la primera vez que la escuchaste fue en la voz de un predicador enojado o como una herramienta para hacerte sentir culpable. Sin embargo, el verdadero arrepentimiento, el que viene de Dios, no es un peso ni una condena, sino todo lo contrario: es un regalo liberador que nos lleva a estar más cerca de él.  Imagina esta escena; estás de campamento y la noche comienza tranquila y apacible. Pero a medianoche, estalla una tormenta. La lluvia golpea fuerte, el viento ruge, y te das cuenta de que cometiste un error: olvidaste revisar el clima. Estás perdido y el camino que tienes por delante se vuelve cada vez más peligroso. Entonces, ¿qué haces? Tomas una firma decisión: reconoces tu error, das la vuelta y regresas a casa.   Eso es arrepentirse. Es volver a Dios después de reconocer que estás en medio de una tormenta p...

Las artes perdidas

   ¿Alguna vez te has encontrado diciendo: " Ya no hacen las cosas como antes"? Aunque no lo hayas dicho, la pregunta sigue siendo interesante: ¿realmente el pasado tan bueno o todo lo nuevo es siempre mejor?   Vivimos en una cultura que persigue el progreso sin descanso, pero en el fondo, sabemos que no todo debería cambiar. Hay verdades, prácticas y virtudes que son inalterables, atemporales.  Este es el mensaje central del Señor en el pasaje de hoy. En medio de la búsqueda constante por un supuesto progreso, Dios llama a su pueblo rebelde a detenerse, reflexionar y regresar a sus caminos: los senderos de la fidelidad y la obediencia.  Estos "caminos antiguos", sin embargo, no son reliquias de un pasado olvidado, sino que han sido siempre la base de una vida plena y significativa. Cuando abrazamos las verdades eternas de Dios, encontramos caminos hermosos y esenciales que responden a nuestras necesidades más profundas. Lo que fue mejor para el pueblo de Dios e...

La riqueza de un corazón generoso

    Los versículos del pasaje de hoy parecen desafiar toda lógica humana.    Salomón escribe: "Unos dan a manos llenas y reciben más de lo que dan; otros retienen más de lo debido y acaban en la miseria."  A simple vista, parece una contradicción. Porque nuestra inclinación natural suele decirnos lo contrario. Pensamos que cuanto más guardamos, más seguros estaremos.  Que cuanto más acumulemos, menos nos faltará. Que proteger lo que tenemos es la mejor manera de garantizar nuestro futuro.   Sin embargo, la sabiduría de Dios nos muestra una realidad distinta.  El problema no es tener recursos. El problema es vivir aferrados a ellos. Y esto va mucho más allá del dinero.  "El que es magnánimo, prospera; el que sacia a otros, será saciado." (Proverbios 11:25).

Trabajando con propósito

   Es curioso que una de las lecciones más importantes sobre la sabiduría provenga de una criatura tan pequeña.   Salomón dirige nuestra atención hacia una hormiga. No hacia un rey, ni hacia un guerrero y tampoco hacia un sabio reconocido. Hacia una hormiga.  Y lo que la hace digna de observación no es su fuerza ni su inteligencia extraordinaria. Es su diligencia.  La hormiga trabaja sin que nadie tenga que perseguirla. No necesita supervisión constante. No espera a sentirse inspirada. Simplemente hace con fidelidad aquello para lo que fue creada.  Por eso Salomón nos invita a mirarla. Porque existe una diferencia importante entre tener responsabilidades y vivir con propósito.  Muchas personas pasan sus días ocupadas, pero no necesariamente avanzan. Corren de una tarea a otra, cumplen horarios, responden mensajes y atienden compromisos, pero terminan la jornada con la sensación de que algo sigue faltando.   " Perezoso, mira a las hormigas; fí...

Cuando el atajo parece el mejor camino

  Hay algo conmovedor en el pasaje de hoy. Antes de dar cualquier advertencia, Salomón habla como un padre que ama profundamente a su hijo. "Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre."   No son palabras de alguien que intenta controlar. Son las palabras de alguien que quiere proteger. Porque quienes han vivido lo suficiente saben algo que los más jóvenes aún están aprendiendo: no todos los caminos conducen al lugar que prometen. Por eso, después de hallar sobre la sabiduría que recibe de sus padres, Salomón añade una advertencia sencilla y directa:  "Hijo mío, si los pecadores quieren engañarte, no vayas con ellos."  Es interesante que Salomón no describa una amenaza evidente. No habla de algo que parezca peligroso a primera vista. La tentación rara vez funciona así.  " Atiende, hijo mío, las correcciones de tu padre, y no menosprecies las enseñanzas de tu madre" (Proverbios 1:8).

El lugar donde comienza la sabiduría

   Hay versículos que parecen sencillos a primera vista, pero contienen una verdad capaz de transformar toda una vida. Proverbios 1:7 es uno de ellos:   " El temor del Señor es el principio del conocimiento."  Salomón no está hablando del temor de quien se esconde por miedo. Está hablando de la reverencia que nace cuando comprendemos cuán grande es Dios y cuán profundamente lo necesitamos.   Es el momento en que dejamos de vivir como si tuviéramos todas las respuestas.  Es el momento en que entendemos que la vida funciona mejor cuando Dios ocupa el lugar que le corresponde.  Resulta interesante que Salomón no diga que la sabiduría comienza con la inteligencia, la experiencia o la educación. Todas esas cosas pueden ser valiosas, pero ninguna es el fundamento de una vida sabia.  La verdadera sabiduría comienza cuando una persona mira a Dios con humildad y decide confiar en él más que en sí misma.  " El principio de la sabiduría es el temor...

Sabiduría para cuando la vida es complicada

   Hay algo sorprendente en el pasaje de hoy.   Cuando Salomón describe la sabiduría, no la presenta como un tesoro escondido que solo nos pocos privilegiados pueden encontrar. Tampoco la reserva para los más inteligentes o experimentados. La sabiduría aparece en las calles, en las plazas y en los lugares más concurridos de la ciudad. Está al alcance de todos. Está llamando. Está invitando.   Esta imagen nos revela algo hermoso acerca del corazón de Dios. Él no juega a esconderse de quienes necesitan dirección. No disfruta de ver a sus hijos caminar confundidos. Una y otra vez, él sale a nuestro encuentro para ofrecernos guía, verdad y esperanza.  Sin embargo, el pasaje de hoy también nos muestra una realidad que sigue siendo tan actual como en los días de Salomón. La sabiduría habla, pero muchos continúan su camino sin detenerse a escuchar. Algunos creen que ya tienen todas las respuestas. Otros están demasiado ocupados y muchos otros simplemente prefieren segu...

La escuela de la gracia

   A lo largo de estos días hemos estudiado la carta de Pablo a Tito; ha sido un tiempo de gran crecimiento y un logro significativo que marca el inicio de un tiempo lleno de propósito, centrado en la palabra de Dios. Por ello, quiero animarte a que dediques un momento cada día a tu devocional, porque, en solo siete días, habrás concluido esta carta.   Desde el primer año de escuela hasta el último nivel de preparación académica, nuestra vida ha estado llena de maestros que han dejado huella. Cuando nos acordamos de ellos, vienen a nuestra mente experiencias, anécdotas y aprendizajes. ¿Qué te parece si dedicas unos momentos para pensar quién ha sido el mejor maestro de tu vida y por qué fue tan especial?  Es importante mencionar que los grandes maestros no solo comparten conocimiento, también inspiran transformación. Ellos nos desafían a pensar, a crecer y a vivir con intención. En el pasaje de hoy, Pablo presenta una idea revolucionaria: la gracia de Dios como maest...

Sabiduría de vida para todos

    Después de su severa advertencia sobre los falsos maestros en el primer capítulo de Tito, Pablo comienza el capítulo dos con un enfoque positivo. En lugar de centrarse en la falsedad, Pablo presenta una visión de la vida que debería emanar de la "sana doctrina." En solo diez versículos, el apóstol ofrece instrucciones prácticas para hombres y mujeres mayores, jóvenes y también para los siervos, abordando a cada miembro que conformaba la sociedad cretense.  Sin embargo, hoy no analizaremos cada detalle de sus instrucciones. Pero sí nos detendremos en dos palabras pequeñas pero profundamente significativas que aparecen en los versículos 5, 8 y 10 del pasaje de hoy; estas son: "Para que o cualquiera que." ¿Pero, por qué son importantes? Porque estas palabras revelan el propósito detrás de las enseñanzas de Pablo, destacando los resultados transformadores que una vida de fe puede producir. Pablo no solo instruye qué hacer, sino también por qué hacerlo. Estos desafío...

El origen de la decepción

  ¿Sabes qué tienen en común estas afirmaciones del siglo pasado? - El Titanic es insumergible. - Los cigarrillos pueden curar el asma. - Si te comes un chicle, se quedará en tu estómago durante siete años. - Los seres humanos solo usan el 10% de su cerebro.   Bueno, la respuesta es sencilla: aunque estas declaraciones, en su momento, se presentaron como verdades, todas resultaron ser falsas.  La historia está llena de afirmaciones convincentes que, con el tiempo, demostraron que eran erróneas. Actualmente, nuestra sociedad está saturada de marketing, desinformación y manipulación, y por tanto, el desafío de discernir qué es verdad se ha vuelto aún más complejo. Esto nos lleva a una pregunta esencial: ¿cómo diferenciamos la verdad de las mentiras, especialmente en asuntos de la fe?  La advertencia de Pablo a Tito sigue siendo tan relevante hoy como en la antigua Creta: "Hay muchos rebeldes, charlatanes y engañadores." Si bien es cierto que nuestra cultura está inunda...

¿Cómo ser mejor cada día?

   ¿Te ha pasado alguna vez que, cuando lees la Biblia, es posible que algunos pasajes te parezcan irrelevantes o alejados de tu realidad? La descripción de Pablo sobre el rol de los ancianos de la iglesia en la antigua Creta podría ser uno de ellos, ¿verdad? Para muchos, este pasaje suena distante, y quizás pensemos: "Esto no aplica para mi vida."    Pero, ¿y si sí aplica?   Pablo nos recuerda en 2 Timoteo 3:16 que "toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir  y para instruir en la justicia." Esto significa que incluso este pasaje tiene algo valioso para enseñarnos, si estamos dispuestos a reflexionar en ello.  En su esencia, este texto es un retrato del liderazgo cristiano, un llamado a construir comunidades centradas en Dios y llenas de vida. Pablo describe a una persona que sigue a Jesús como alguien hospitalario, amigo del bien, justo, santo y disciplinado, por tanto, estas cualidades se revelan como ...

Un Dios que no miente

   Pablo inicia la carta a Tito con la intensidad de un tráiler de película, delineando temas que anticipan la relevancia de su mensaje. Desde el primer momento, Pablo afirma su autoridad divina, celebra el evangelio y dirige un saludo afectuoso a Tito. Su introducción, una de las más extensas de sus cartas, nos prepara para la profundidad de lo que está por venir.   Sin embargo, en medio de la riqueza de este comienzo, una afirmación brilla como un faro, especialmente a la luz de nuestro momento cultural: el autor de la promesa de la vida eterna, es "el que no miente." Estas palabras, aparentemente simples, son una respuesta directa al entorno en el que Tito ministraba: la antigua Creta.  Creta, célebre por su corrupción y engaño, representaba un desierto moral. El orador romano Cicerón describió a los cretenses como personas que glorificaban el robo, y Pablo en Tito 1:12, citó a uno de ellos, a su propio profeta y dijo: Los cretenses, siempre mentirosos, malas best...