Cómo seguir adelante cuando todo se desmorona

   Es fácil mirar el libro de los Hechos y enfocarse únicamente en los milagros, el crecimiento de la iglesia y la expansión del evangelio. Sin embargo, la historia de los primeros cristianos también estuvo marcada por momentos de dolor, incertidumbre y sufrimiento.

  El pasaje de hoy describe uno de esos momentos díficiles.

Tras la muerte de Esteban, comenzó una intensa persecución contra la iglesia en Jerusalén. Muchos creyentes tuvieron que abandonar sus hogares y separarse de la comunidad que habían construido. Lo que parecía estable cambió de un momento a otro.

 Seguramente hubo temor, tristeza y muchas preguntas sin respuesta.

 Pero en medio de aquella crisis, Dios continuó obrando.

 El pasaje de hoy dice que los creyentes dispersos siguieron anunciando el mensaje de Jesús por donde iban. Lo que parecía una derrota terminó convirtiéndose en una oportunidad para que el evangelio llegara a nuevos lugares.

" Mientras tanto, los que se habían dispersado iban por todas partes anunciando el evangelio. " (Hechos 8:4).

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