La riqueza de un corazón generoso

    Los versículos del pasaje de hoy parecen desafiar toda lógica humana.

   Salomón escribe:

"Unos dan a manos llenas y reciben más de lo que dan; otros retienen más de lo debido y acaban en la miseria."

 A simple vista, parece una contradicción. Porque nuestra inclinación natural suele decirnos lo contrario. Pensamos que cuanto más guardamos, más seguros estaremos.

 Que cuanto más acumulemos, menos nos faltará. Que proteger lo que tenemos es la mejor manera de garantizar nuestro futuro.

  Sin embargo, la sabiduría de Dios nos muestra una realidad distinta.

 El problema no es tener recursos. El problema es vivir aferrados a ellos. Y esto va mucho más allá del dinero.

 "El que es magnánimo, prospera; el que sacia a otros, será saciado." (Proverbios 11:25).

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