Una vida centrada en la Escritura

    La palabra evangelio viene del griego euangelion que significa "buena nueva" y se refiere precisamene a las buenas noticias que Dios ha proclamado al mundo. Sin embargo, no se trata solamente de un mensaje que nos alienta en momentos de dificultad, es una fuerza transformadora que impacta nuestro interior y da un nuevo sentido a nuestra vida. La obra redentora de Jesús es una experiencia viva cuando permitimos que la palabra de Dios sea el centro de todo lo que hacemos.

   Hoy profundizaremos en lo que significa experimentar una vida entrada en esas buenas noticias de las que nos habla la Escritura. El escritor Richard Foster nos recuerda que la única condición para disfrutar de este estilo de vida es abrir nuestro corazón para que cada palabra, cada pensamiento y cada acción estén moldeados por la Escritura. Cuando permitimos que la palabra de Dios florezca en nuestro interior, veremos su impacto manifestándose en todos los aspectos de nuestra existencia. La verdad del evangelio está al alcance de todos nosotros para iluminar nuestro camino y el de otros, infundir sabiduría en nuestras decisiones y llenar de gozo nuestro corazón.

  Si alguna vez has sentido que tu alma necesita ser renovada, o si has deseado ver la vida desde una perspectiva más clara y llena de propósito, recuerda que la palabra de Dios es tu refugio más seguro. El pasaje de hoy nos llena de esperanza cuando el salmista afirma que la Biblia no es simplemente un libro antiguo, sino una fuente de agua viva y activa, capaz de llegar a lo más profundo de nuestro ser y transformar nuestro interior.

 " La ley del Señor es perfecta: reanima el alma. El testimonio del Señor es firme: da sabiduría al ingenuo. Los preceptos del Señor son rectos: alegran el corazón. El mandamiento del Señor es puro: da luz a los ojos. El temor del Señor es bueno: permanece para siempre. Los decretos del Señor son verdaderos, y todos ellos justos." (Salmo 19:7-9).

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