Entradas

Mostrando las entradas de septiembre, 2026

Acusado injustamente

   Hay momentos en los que hacer lo correcto parece no servir de nada.  Eso fue exactamente lo que vivió José. Después de haber sido traicionado por sus hermanos y vendido como esclavo, comenzó a ganarse la confianza de Potifar. Todo parecía indicar que, por fin, las cosas empezaban a mejorar. Pero de un momento a otro, una acusación falsa volvió a cambiar el rumbo de la historia.  José pudo haber cedido a la tentación y tomar el camino más fácil. Sin embargo, eligió honrar a Dios, aun sabiendo que hacerlo podía costarle muy caro. Su integridad valía más que cualquier comodidad o beneficio momentáneo.  La verdadera integridad no se demuestra cuando todos nos observan, sino cuando nadie más está mirando. Consiste en ser la misma persona en privado que somos en público. José vivió esa clase de integridad.  Quizá tú también has experimentado algo parecido. Tal vez intentaste hacer lo correcto y, aun así, fuiste malinterpretado, criticado o tratado injustamente...

Traicionado y vendido

    ¿Alguna ve alguien en quien confiabas te ha herido profundamente?  Quizá fue un amigo que te dio la espalda, una persona que rompió una promesa o alguien de tu propia familia que te decepcionó cuando más necesitabas su apoyo. Las heridas causadas por quienes amamos suelen ser las que más tardan en sanar.   José conoció ese dolor. Sus propios hermanos, quienes debían cuidarlo, decidieron deshacerse de él. Primero pensaron en quitarle la vida, luego lo arrojaron a una cisterna y, finalmente, lo vendieron como si su vida no tuviera ningún valor, Imagina por un momento lo que José debió sentir. Las mismas personas que debían protegerlo fueron quienes lo traicionaron.   Tal vez tú también cargas con una herida que aún no termina de cicatrizar. Si es así, no intentes esconderla de Dios. Él conoce tu dolor y no es indiferente a tus lágrimas.   Pero la historia de José no termina con la traición.  Aunque sus hermanos lo abandonaron, Dios nunca dejó de esta...

El hijo amado

  Hay historias de la Biblia que nunca terminan donde creemos que terminan. La de José es una de ellas. A primera vista, parece el relato de un hijo amado que fue traicionado por sus hermanos. Pero cuando la leemos a la luz del evangelio, descubrimos que Dios estaba contando una historia mucho más grande. Mucho antes del nacimiento de Jesús, ya estaba preparando el camino para revelar a su Hijo.  A medida que avancemos, veremos como el hijo amado, rechazado por sus hermanos y usado por Dios para traer salvación, va revelando una verdad mucho más profunda: desde el principio, Dios ha estado escribiendo una sola historia, la historia de nuestra redención.  El relato comienza  con un padre que ama profundamente a su hijo. Génesis nos dice que Jacob amaba a José más que a sus demás hijos. Pero ese amor despertó la envidia y el rechazo de sus hermanos. Lo que parecía el inicio de una tragedia era, en realidad, el comienzo de un plan que Dios ya estaba obrando.  Siglo...

Jehová Tsidkenu, el Señor es nuestra justicia

    Es evidente que la injusticia y la impunidad se han extendido por doquier, afectando desde los ámbitos políticos hasta el día a día de las personas. El mal parece haberse alojado en nuestra sociedad, dejándonos con la sensación de que poco o nada cambiará. Esta realidad no solo afecta nuestra percepción de justicia sino que también incremente nuestra sensación de vulnerabilidad, ya sea al transitar por las calles, en el tráfico, o incluso dentro de nuestros hogares.    Lamentablemente, este caos no escapa de los entornos religiosos, aquellos que deberían ser pilares de fidelidad, justicia y amor divino, a menudo también se ven involucrados en escándalos que van desde la tergiversación de doctrinas hasta faltas morales graves. Esta situación nos lleva a cuestionarnos si aun en estos escenarios prevalecerá la corrupción y la inmoralidad.   ¿Acaso Dios no está vigilando?  En el tiempo de los reyes, la idolatría se destacó como el pecado que más daño causó ...

Jehová Nissi, el Señor es mi estandarte

  Aunque las batallas que hoy enfrentamos no son como las de los tiempos bíblicos, contra naciones y ejércitos hostiles, la realidad es que todos los días enfrentamos conflictos. La Escritura nos revela que "nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales." Es decir, nos encontramos frente a un campo de batalla constante, una guerra espiritual que, a menudo, tiene repercusiones tangibles en nuestra vida cotidiana.   El pueblo de Dios en el Antiguo Testamento se vio envuelto en diversos conflictos armados, luchando contra pequeñas naciones y grandes imperios. Sin embargo, un rasgo común de todas esas batallas es que Dios permanecía siempre junto a su pueblo.  La Biblia relata momentos en que las probabilidades de victoria para el pueblo de Dios parecían nulas, pero en esas circunstancias, pero la intervención divina se m...

Jehová Rafa, el Dios que sana

    Todos los días nos encontramos con noticias de familiares, vecinos o amigos que se enfrentan a algún tipo de enfermedad, desde la más grave hasta la más simple. Las enfermedades son una realidad innegable y representan la principal causa de muerte en el mundo. Aunque la Organización Mundial de la Salud es incapaz de determinar el número exacto de enfermedades que existen, es indiscutible que son miles, y según afirman, siguen creciendo cada día.   Además de escuchar acerca de las enfermedades de otras personas, todos en algún momento hemos atravesado por una de ellas. Hemos pasado tiempo en hospitales, sometiéndonos a pruebas, consultas o buscando asistencia médica. Como creyentes, contamos con el privilegio no solo de recurrir a profesionales de la salud, sino también de clamar por la intervención divina ante la enfermedad.  El pasaje de hoy nos transporta a la travesía del pueblo de Israel por el desierto. Después de tres días de caminata, se enfrentaron a la e...

Jehová Jireh, el Dios que provee

   Después de años de espera, Abraham y Sara finalmente recibieron a su amado hijo, Isaac, como el cumplimiento de la promesa de Dios. Abraham siguió de cerca el crecimiento y el desarrollo de Isaac, encontrando alegría y deleite en cada etapa de su vida. Sin embargo, un día, Dios le pidió a Abraham que hiciera algo inimaginable: debía ir al monte Moriah y ofrecer a su hijo como sacrificio a Dios.  Es tan díficil imaginar lo que Abraham debió sentir en ese momento. Él había esperado durante tanto tiempo a su amado hijo y ahora Dios le pedía que lo entregara.  ¿Qué habrías hecho tú en su lugar?  La experiencia de Abraham nos hace reflexionar sobre cómo manejamos las bendiciones que recibimos de Dios. ¿Estaríamos dispuestos a sacrificar todo por nuestro amor hacia él? Abraham lo hizo y obedeció, llevando a Isaac con determinación a cumplir la voluntad de Dios.  " Y el ángel dijo: No extiendas tu mano sobre el niño, ni le hagas daño. Yo sé bien que temes a Dio...

Yo soy el que soy

   ¡Todos buscamos estabilidad! Ya sea en nuestras actividades cotidianas, en lo relacional, lo económico, en nuestra fe. Siempre estamos buscando seguridad y garantías para evitar sorpresas o desilusiones en nuestro camino.   Esto también lo podemos ver en la Escritura: cuando el Señor eligió a Gedeón para dirigir al pueblo contra los madianitas, Gedeón pidió señales que confirmaran que Dios estaba realmente con él. Al conceder a Ezequías otros quince años de vida, Dios hizo que la sombra retrocediera diez grados en el reloj de Acaz como prueba de favor divino. Tomás necesitaba ver para creer que Jesús había resucitado, y así varios ejemplos.   Como podemos ver, la búsqueda de seguridad y certezas es parte de nuestra naturaleza humana. No obstante, a través de la vida de Tomás, Jesús nos da una gran enseñanza: son bienaventurados aquellos que creen sin necesitar pruebas concretas. La certeza de Dios no está en lo sobrenatural, sino en una fe firme en el poder d...

Superando la incomprensión

   Pocas cosas cansan tanto al corazón como sentirse incomprendido.  No buscas que alguien resuelva todos tus problemas. Solo deseas que alguien escuche sin juzgar, que permanezca a tu lado sin sacar conclusiones apresuradas. Pero en lugar de compasión, encuentras explicaciones. En lugar de consuelo, recibes críticas. Y el dolor que ya llevabas termina haciéndose aún más pesado.  Eso fue lo que vivió Job. En medio de su sufrimiento, no les pidió riquezas a sus amigos ni que resolvieran su situación. Solo necesitaba compasión. Sin embargo, quienes debían sostenerlo terminaron por sospechar de él. Creyeron conocer las razones de su dolor, cuando en realidad ignoraban por completo lo que Dios estaba haciendo.  Por eso Job dijo: " Al que sufre se le debe mostrar compasión."   Qué fácil es olvidar esa verdad.  " Al amigo que sufre se le consuela, aunque se haya olvidado del Todopoderoso. " (Job 6:14).

Superando la soledad

   La soledad más profunda no siempre se siente cuando estemos físicamente solos.   A veces estamos rodeados de personas y, aun así, llevamos la dolorosa sensación de que nadie comprende realmente lo que sucede en nuestro corazón. Hay heridas que no saben explicarse con palabras y hay silencios que pesan más que cualquier conversación.  Job conoció esa clase de soledad.  No solo perdió sus bienes, sino también su salud. Poco a poco también sintió que las personas que habían caminado junto a él comenzaban a alejarse. Sus amigos dejaron de consolarlo para juzgarlo. Incluso quienes más lo amaban parecían incapaces de comprender su sufrimiento.  Pero había una ausencia que le dolía aún más.  Sentía que Dios guardaba silencio. Y quizá esa también sea tu lucha hoy. No es que hayas dejado de orar. Es que pareciera que el cielo permanece en silencio. Lees la Biblia, buscas a Dios y esperas una respuesta que no llega. Entonces el corazón comienza a preguntarse ...

Superando la injusticia

   Pocas cosas duelen tanto como ser juzgado emocionalmente.  No solo cargas con el peso de lo que estás viviendo, sino también con el de quienes creen saber por qué te sucede. Sin conocer tu historia, sacan conclusiones, cuestionen tu fe o asumen que, de alguna manera, tú tienes la culpa.  Eso fue exactamente lo que vivió Job.  Sus amigos llegaron con la intención de consolarlo, pero terminaron convirtiéndose en sus acusadores. Estaban convencidos de que un sufrimiento tan grande solo podía deberse a un pecado oculto. Miraron sus heridas, pero nunca miraron su corazón.  Qué fácil es hacer lo mismo. Vemos el dolor de alguien y creemos entender toda su historia. Pero solo Dios conoce las batallas que una persona libra en secreto.  El apóstol Pedro escribió:   " Si por hacer el bien sufren y lo soportan, eso merece aprobación delante de Dios" (1 Pedro 2:20). " Después de que Job rogó por sus amigos, el Señor sanó también la aflicción de Job y a...

¿Quién pelea por ti?

   Seguir a Jesús no siempre hace el camino más fácil. A veces ocurre todo lo contrario. Decides obedecer, permanecer firme y honrar a Dios, pero las pruebas llegan con más fuerza de la que imaginabas. Entonces surge una pregunta que muchos creyentes hacen en silencio: "Señor, si estoy caminando contigo, ¿por qué duele tanto?"  Job conocía esa lucha. Lo perdió casi todo: sus bienes, sus hijos y su salud. Sin embargo, lo más desconcertante era que no estaba sufriendo por haberse apartado de Dios. Estaba sufriendo mientras permanecía fiel a él.  Esa es una de las verdades más difíciles de aceptar: la fidelidad no nos libra del sufrimiento. Pero sí nos asegura que nunca lo atravesaremos solos.  En medio de su dolor, Job hizo preguntas que ninguno de nosotros se atrevería a formular. Lloró, luchó y derramó su corazón delante de Dios. Sin embargo, cuando todo parecía derrumbarse, pronunció las declaraciones de fe más extraordinarias de toda la Escritura:   ...

Cuando el dolor se convierte en propósito

 Hay noticias que cambian la vida para siempre. Una llamada del médico. Un diagnóstico inesperado. Una conversación que divide la historia en un "antes"y un "después." De pronto, los planes cambian, el futuro deja de parecer seguro y el corazón se llena de preguntas a las que no encuentra respuesta.  Es entonces cuando, casi sin darnos cuenta, brota una oración: "Señor, ¿por qué está pasando esto? ¿Qué hice para merecerlo?"No porque hayamos dejado de confiar en Dios, sino porque el dolor nos enfrenta a un misterio que no alcanzamos a comprender. Job conoció muy bien esa sensación. En muy poco tiempo perdió sus bienes, a sus hijos y también su salud. Allí estaba, sentado sobre las cenizas, aliviando sus heridas con un pedazo de barro quebrado, mientras intentaba entender cómo su vida había cambiado de manera tan drástica. Job lloró. Hizo preguntas difíciles y derramó su corazón delante de Dios.  Y eso nos recuerda una verdad que nunca debemos olvidar: la fe...

Creando lazos saludables

   Como seguidores de Jesús, estamos llamados a amar. Sin embargo, a menudo confundimos esto con hacer ¡todo para todos!, lo que nos deja agotados y abrumados. ¿Te suena familiar?  La realidad es que amar bien no significa que siempre tengamos que decir "sí". Para amar como Jesús lo hace necesitamos aprender a establecer límites saludables. El psicólogo Henry Cloud, en su reconocido libro sobre límites, describe éstos no como muros que bloquean a las personas, sino como portones, fuertes para proteger lo que es valioso, pero flexibles para permitir la entrada de lo bueno. Cuando se establecen correctamente, los límites crean un espacio seguro donde el amor puede florecer y las relaciones pueden crecer con autenticidad.  El pasaje de hoy nos ofrece una enseñanza invaluable sobre el equilibrio en nuestras relaciones. Por un lado, estamos llamados a compartir las cargas de los demás, brindado apoyo a quienes enfrentan pesos demasiado grandes para llevar solos. Pero, por...

Navegando a través del conflicto

   Una de las verdades con la que tenemos que aprender a vivir es: ¡El conflicto es inevitable! En cualquier relación, ya sea con tu pareja, un amigo cercano o un familiar, los desacuerdos son parte de la vida. Pero aunque el conflicto no se pueda evitar, la desconexión no tiene por qué ser el resultado natural.  Hoy vivimos en una cultura donde enfrentar el conflicto a menudo significa evitarlo o, peor aún, rechazar completamente a la otra persona. En muchos casos, la conclusión final es simplemente: "excluir."  Sin embargo, Jesús nos ofrece una alternativa radical y transformadora. En lugar de ignorar, criticar o alimentar resentimientos, él nos invita a recorrer un camino más elevado: el de acercarse con un corazón abierto. Es sencillo pero poderoso: acércate. Hazlo directamente, en privado y, sobre todo, con amor genuino.  ¿Díficil? Sí, claro que sí. Se requiere mucho valor para dar el primer paso y elegir el amor por encima del orgullo.  Sin embargo, J...

La comunicación crea conexión

   El escritor irlandés George Bernard Shaw capturó una gran verdad en una de sus frases más famosas: " El mayor problema de la comunicación es la ilusión de que ha ocurrido." Al reflexionar sobre mis propios desacuerdos, malentendidos y desconexiones, ¡puedo decir que definitivamente entiendo su punto!   La comunicación es, sin duda, un terreno crucial donde las relaciones se construyen o se rompen. Es esencial para mantener conexiones saludables, y en el pasaje de hoy, la Biblia nos ofrece una sabiduría eterna y profunda sobre este tema.  El pasaje de hoy exalta el valor de una lengua amable y sabia, y nos anima a cultivar una "respuesta suave." Proverbios 15:4 es claro cuando dice: " La lengua amable es un árbol de vida; la lengua perversa hace daño al espíritu,"  En este momento haz una pausa y reflexiona sobre tus recientes conversaciones con amigos o familiares. ¿Podrían describirse tus palabras como sabias y suaves? ¿O han sido más bien duras y prec...

El amor es todo lo que necesitas

   En 1967, la icónica banda británica The Beatles lanzó su famosa canción "All You Need Is Love." Sus primeras palabras repiten una sola idea: amor. El nombre de la canción es en sí mismo un resumen perfecto de su mensaje central: "Todo lo que necesitas es amor. El amor es todo lo que necesitas."    Y es cierto, el amor, sin duda, es esencial para toda la vida. Sin embargo, también es un concepto complejo y, a menudo, confuso. Cada persona tiene su propia idea de lo que significa, cómo debe recibirse y como expresarse.  El amor puede ser lo que todos necesitamos, pero la pregunta clave es: ¿cómo se ve esto en la práctica? El pasaje de hoy nos ofrece una claridad hermosa y profunda: "El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso..."   La Biblia y The Beatles coinciden en algo: el amor lo es todo. Es la base de nuestra relación con Dios y el fundamento de nuestras relaciones con los demás.  Sin embargo, el amor no es solo un sentimient...

Quiero saber qué es el amor

  En 1984, la banda brtiánico-estadounidense Foreigner alcanzó la fama con su poderosa balada "I Want to Know What Love Is."   Ahora, mientras imaginas al cantante entonando esa icónica frase: "Quiero saber qué es el amor...", quiero que pienses en cómo responderías a su pregunta.   El amor es, sin duda, esencial para la vida y las relaciones. Sin embargo, el problema surge cuando usamos la misma palabra para describir lo que sentimos por un ser querido y lo que nuestro café favorito nos hace sentir. Por ejemplo, yo amo un buen capuchino.  Entonces, volvamos a la pregunta fundamental: ¿qué es realmente el amor?  La Biblia, en 1 Juan 4:9, nos da una respuesta clara y profunda: "Así manifestó su amor entre nosotros: en que envió a su Hijo único al mundo." Como puedes observar, la definición bíblica del amor se encuentra en una persona: Jesús. Él es el Dios encarnado. Colosenses 1:1 lo expresa así: "Él es la imagen del Dios invisible" y en 1 Juan 4:...

No quiero seguir aparentando

  ¿Alguna ve has sonreído cuando en realidad no tenías ganas de hacerlo?  Hay días en los que respondemos "estoy bien", aunque por dentro sepamos que no es cierto. Seguimos cumpliendo con nuestras responsabilidades, asistimos a la iglesia, servimos a los demás e incluso sonreímos. Pero hay heridas, luchas o pecados que preferimos esconder por miedo a ser juzgados.  Con el tiempo, aparentar puede resultar agotador.  En el libro clásico de la literatura cristiana "El progreso del peregrino" aparece un personaje llamado Hipocresía. Quiere parecer un verdadero peregrino, pero nunca entra por la puerta estrecha. Desea las señales externas del camino, sin permitir que Dios transforme su corazón.  Jesús conocía muy bien ese peligro. Por eso habló con tanta firmeza a los fariseos. Por fuera, parecían personas de conducta intachable. Eran admirados por su religiosidad y su conocimiento de la Ley. Sin embargo, Jesús veía lo que nadie más podía ver: un corazón que necesita...

Hace tiempo que algo cambio en mí

   ¿Alguna vez has sentido que ya no eres la misma persona que antes? No porque hayas dejado de creer en Dios. La fe sigue siendo importante para ti. Sigues orando. Sigues leyendo la Biblia de vez en cuando.  Pero si lo piensas bien, algo cambió.  Hubo un tiempo en el que buscabas a Dios con más ilusión. Había un deseo profundo de conocerlo, obedecerlo y caminar cerca de él. Hoy ese deseo parece haberse ido apagando poco a poco.  Y lo más díficil es que ni siquiera sabes cuándo ocurrió.  Nadie se aleja de Dios de un día para otro. Normalmente sucede de manera silenciosa. Una oración que se deja para después. Un día sin abrir la Biblia. Una decisión pequeña que parece no tener importancia. Luego otra... y otra más.  Hasta que un día el corazón ya no tiene el mismo entusiasmo de antes. "Pasé junto al campo del perezoso, junto a la viña del campo de entendimiento, y vi espinos por todas partes; las ortigas cubrían toda la superficie y la cerca de piedras ...

Estoy cansado de luchar

   ¿Alguna vez has sentido que seguir a Jesús se ha vuelto más díficil de lo que imaginabas?  Hay temporadas en las que la fe parece avanzar con alegría. Pero también hay días en los que el cansancio pesa, la tentación insiste y las dudas comienzan a hacer ruido. En esos momentos, es fácil preguntarte si realmente tendremos fuerzas para seguir adelante.   Todos los que caminamos con Dios atravesamos este tipo de batallas. En el libro clásico de la literatura cristiana  "El progreso del peregrino", aparece un personaje llamado Fiel. Su nombre describe  la manera en que decide vivir. A lo largo del camino enfrenta oposición, tentación y dificultades, pero continúa avanzado. No porque fuera más fuerte que los demás. sino porque había decicido permanecer firme en Aquel que lo había llamado.   Eso mismo quiso enseñar Jesús a los discípulos. La noche antes de ir a la cruz, Jesús sabía que tan pronto enfrentarían persecución, temor y momentos de profunda...

La persona que Dios usó

  ¿Alguna vez te has detenido a pensar en quién fue la primera persona que te habló de Jesús? Quizá fue un familiar que nunca dejó de orar por ti. Tal vez un amigo que apareció justo a tiempo. Un pastor, un maestro o incluso alguien con quien solo hablaste unos minutos.  Es curioso, pero hay personas que entran en nuestra vida sin hacer mucho ruido y, sin embargo, terminan cambiando nuestra historia para siempre.  Con el paso del tiempo descubrimos que aquello no fue casualidad. Dios ya estaba obrando mucho antes de que pudiéramos verlo.  Eso mismo sucede en el libro clásico de la literatura cristiana "El progreso del peregrino." Al comienzo del viaje aparece un hombre llamado Evangelista. Él no puede recorrer el camino del protagonista ni cargar con el peso que lleva sobre sus hombros. Pero hace algo que cambia su vida para siempre: le muestra donde encontrar la salvación.  ¡Es hermoso pensar que Dios siga obrando de esa manera!   En el pasaje de hoy, Jesú...