Si te sientes culpable
¿Por qué te sientes culpable hoy?
Hay una vieja historia sobre un niño que recibió su primera resortera mientras visitaba a sus abuelos. Después de intentar acertar a varios blancos sin éxito, regresó a casa y vio al pato de su abuela. Apuntó casi sin pensarlo y esta vez acertó.
Horrorizado, escondió al pato entre la leña. Entonces descubrió que su hermana lo había visto todo.
Durante los días siguientes, cada vez que aparecía alguna tarea que ella no quería hacer, bastaban tres palabras: "Acuérdate del pato". Y el niño obedecí. Hasta que el peso de su secreto se volvió insoportable y decidió confesarle todo a su abuela.
Ella lo abrazó y lo dijo: "Ya lo sabía; lo vi todo desde la ventana. Te perdoné porque te amo. Solo esperaba ver cuánto tiempo permitirías que tu hermana te mantuviera como esclavo."
Quizá esa historia nunca ocurrió, pero conocemos muy bien esa clase de culpa.
La culpa puede convertirse en un amo cruel. Nos recuerda una y otra vez lo que hicimos y nos convence de que todavía tenemos algo que pagar. Entonces intentamos compensarlo: siendo mejores, haciendo más, castigándonos por dentro o alejándonos de Dios porque creemos que ya no merecemos acercarnos.
" Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad." (1 Juan 1:9).
Comentarios
Publicar un comentario