El amor no guarda rencor

   Ya sea que lo hayas visto en otros o lo hayas experimentado tú mismo, sabrás a qué me refiero cuando describo la "emoción" de una nueva relación. Cuando una pareja empieza a conocerse, nunca hace nada malo, desde el punto de vista del otro. Incluso los rasgos molestos se consideran "adorables." Los errores y las tensiones se olvidan rápidamente en medio de la ceguera del romance. ¿Has pasado por esto, verdad?

 Es justo decir que el nuevo amor no guarda rencor o "no guarda registro de los errores." Parece un principio que todos podemos aplicar, al menos durante un mes.

 El reto, por supuesto, viene con las relaciones más largas. A medida que pasa el tiempo, resulta más díficil ignorar los defectos de la otra persona. Un vínculo cada vez más profundo deja al descubierto la vulnerabilidad y la fragilidad humana. A medida que una persona entrega su corazón, aumenta la posibilidad de que le hieran, le destrocen o le defrauden.

  C. S. Lewis escribió: "Amar es ser vulnerable. Ama cualquier cosa y tu corazón se estrujará y posiblemente se romperá. Si quieres asegurarte de conservarlo intacto no debes entregárselo a nadie, ni siquiera a un animal." 

 "Pero Dios demuestra su amor por nosotros en que, cuándo aún eramos pecadores, Cristo murió por nosotros. " (Romanos 5:8).

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