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Jesús perdona y sana a un paralítico

    Hoy escuchamos la historia de unos hombres llenos de preocupación y amor, que están dispuestos a todo para presentar a su amigo ante Jesús, en un acto de fe y perseverancia. Sin embargo, en medio de todo esto, Jesús desafía las expectativas, tanto de los amigos del hombre paralítico como las nuestras al redefinir el concepto de sanidad.    Imagina la sorpresa y la confusión que los amigos del hombre paralítico debieron experimentar cuando Jesús, el gran maestro, que ya había realizado milagros y maravillas en toda la región, en lugar de solo sanar físicamente a su amigo, declaró que sus pecados estaban perdonados.  Esto debió desconcertar a todos quienes estaban presentes. Definitivamente no era lo que habían esperado o anticipado. Pero Jesús, en su sabiduría, optó por utilizar este momento para demostrar públicamente su autoridad, no solo al curar enfermedades físicas, sino también para perdonar pecados.   Jesús ya había realizado milagros de sanidad f...

El Señor rechaza a Saúl como rey

  A Dios le importan nuestros sueños y tal como dice su palabra, él ha venido a darnos una vida abundante y plena. Aunque ominipotente, Dios no nos diseñó como máquinas predeterminadas para seguirlo sin cuestionamientos. Él nos otorga a cada uno de nosotros la capacidad de elección, es decir, la libertad para decidir si caminamos de su mano o no. Sin embargo, nuestra naturaleza humana a menudo nos lleva a elegir un camino egoísta, alejándonos de la autoridad de Dios. Al hacerlo, nos privamos de las grandes bendiciones que él tiene reservadas para nosotros.   La vida del rey Saúl es un ejemplo de esto. Dios ungió a Saúl para ser el primer rey de Israel, dándole instrucciones claras a seguir. Sin embargo, a pesar de estas consciente de esto, Saúl eligió seguir su propio camino. En algunas ocasiones, su pecado fue notorio, como cuando trató de asesinar a David por celos. En otros momentos, su rebeldía era más sutil. Por ejemplo, desobedeció la orden de Dios de aniquilar completam...

Dios justo

   Una de las características de Dios es la justicia, inherente a su naturaleza divina. Él supera cualquier concepto humano de justicia porque no es influido por parcialidades ni opresiones. Mientras nosotros podemos elegir erróneamente y casuar conflicto, Dios permanece inmutable en su justicia perfecta e imparcial. En el libro de Miqueas, capítulo 6, versículo 8, el profeta ofrece una guía crucial: vivir de manera humilde y justa ante Dios es esencial para la verdadera piedad. Esta instrucción describe la vida de un auténtico seguidor de Dios, alineado con la rectitud y la justicia divina.    El salmo de hoy, no solo se enfoca en la justicia de Dios, sino que se transforma en una melodía de adoración que nace de lo más profundo del alma de  su autor. Este salmo evidencia una verdad primordial: lo que cautiva nuestra imaginación y nuestros pensamientos más profundos, es aquello que veneramos y adoramos. Mediante la adoración, somos transformados desde lo más pr...

El Dios que salva

    Aunque la Navidad y el pasado, nuestras reflexiones sobre la encarnación apenas comienzan. El nacimiento de Jesús no es un cuento para guardar con los adornos; es el eje mismo de la historia, el momento en que los eternos propósitos de salvación de Dios tomaron forma humana. Pero hoy surge una pregunta esencial: ¿por qué? ¿Por qué Dios tomaría un camino tan radical para entrar en nuestro mundo?  Para responder, debemos mirar más allá de la escena del pesebre. La encarnación no fue un gesto improvisado, sino parte del gran relato de la Escritura: desde la creación, pasando por la caída, hasta el día prometido por la nueva Jerusalén. Belén tiene sentido solo dentro de ese plan eterno de redención.   El pasaje de hoy está cargado de señales que nos invitan a ver más allá. A primera vista, parece una noche desconcertante para unos pastores sorprendidos por ángeles. Pero cada detalle que da Lucas es una pincelada de un cuadro divino más grande.   Pensemos en los ...

El Dios que está con nosotros

  ¡Feliz Navidad! No importa cómo celebres este día tan especial, hoy es un momento para detenernos, adorar y quedarnos maravillados ante al asombro de Cristo y su encarnación.   Como hemos visto esta semana, la cercanía de Dios en Jesús es simplemente inigualable. Nosotros, criaturas finitas, caídas, rotas, no teníamos derecho alguno de que él descendiera tan bajo, que se acercara con tal ternura, que viniera a rescatarnos... y sin embargo, lo hizo. No por obligación. No por deber. Lo hizo movido por amor. Ese es el mensaje eterno de la Navidad: nuestro Dios no está distante, sino cercano; no es indiferente, sino íntimo; no es impersonal, sino rebosante de misericordia. En el nacimiento de Jesús, Dios abre su corazón y lo proclama con voz clara: "Deseo estar con ustedes."    Este es el latido que atraviesa todo el evangelio según Mateo. En el pasaje de hoy, el ángel del Señor anuncia a José el nombre que resume toda la encarnación: " Emanuel", que significa "D...

El Dios que se humilla

    Es Nochebuena. Ya sea que tu alma esté rebosante de gozo o hundida en la aflicción, haz una pausa sagrada. Silencia el ruido externo y permite que su corazón se eleve hacia lo alto. Fija la mirada en Aquel que no está lejos. Respira profundamente y contémplalo. Él está presente. Su presencia no es abstracta ni lejana: es ayuda verdadera, consuelo tangible, fortaleza inquebrantable en medio de la angustia. Esta noche, más que nunca, necesitamos recordarlo.   El apóstol Pablo nos lleva a un terreno sagrado al hablarnos del terreno de la encarnación. " Se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo." ¡Qué abismo insondable de humanidad! Muchos de la historia han encarnado la mansedumbre, piensa en Francisco de Asís o la Madre Teresa, pero ninguna ha descendido como el Hijo de Dios. Jesús, siendo en esencia divino, no se aferró a su gloria, sino que descendió voluntariamente hasta la condición de siervo.    ¿Pero, por qué lo hizo? Porque la humildad no fue una e...

El Dios que está cerca

    El libro de Éxodo narra la extraordinaria travesía del pueblo de Dios al salir de Egipto, rumbo al desierto y a la Tierra Prometida. Aunque el centro del relato es la liberación de la esclavitud, el punto culminante llega en el capítulo 40, cuando la gloria de Dios llena por completo el tabernáculo recién terminado:   " La nube cubrió la Tienda de reunión, y la gloria del Señor llenó el tabernáculo" (Éxodo 40:34).  El tabernáculo era una tienda portátil hecha de madera de acacia, lino y oro, construida conforme al diseño preciso que Dios entregó a Moisés en el monte Sinaí. Situado en el centro del campamento, representaba la presencia misma de Dios dondequiera que fueran, cubierto por una nube de día y por fuego de noche. Para niños y ancianos, era un recordatorio constante: su Dios no estaba distante, sino presente, cercano y guiándolos.   Fue su sustento en medio del desierto: les daba estabilidad, los unía como pueblo y fortalecía su fe. Aunque el de...